Category Archives: economy

Dilbertina: Los Países de Latinoamérica y el Cisne Agonizante

Con respeto a mi amigo el Sr. Ronald Vidal.

Los hechos ocurridos en México en estos últimos meses, me llevan a reflexionar sobre los demás países del continente, los latinoamericanos, esos países que han sufrido durante años y años, guerras, muerte, pobreza extrema, el franco enfrentamiento de sus sociedades.

Durante mucho tiempo nosotros nos veíamos muy lejos de ellos, no volteábamos a verlos, tal vez sólo veíamos de reojo para criticar sus dictaduras, o ir de paseo a conocer Buenos Aires, el carnaval de Río de Janeiro o conocer la Suiza de América, ¡que soberbia! Que mal hicimos en no ver un poco su historia, en no ver los procesos por los que han pasado, ahora al ver a nuestro México lindo y querido, que de lindo solo le queda la letra de la canción, es una obligación leer su devenir político y no solo voltear ante el Cisne agonízate, los Estados Unidos. Aprenderíamos mucho más de los países de que tienen nuestras raíces, que hablan nuestro idioma, que nuestro mestizaje es igual o parecido al suyo, ver que lo que nos une a Estados Unidos es una frontera, un muro, un saqueo por parte de ellos, unas reglas que nos han dictado para bailar al son que nos toquen.

Estas últimas dos semanas han ocurrido dos hechos en México y en Estados Unidos que son de suma importancia.

En México, los atentados en Morelia, ahora tal vez podamos decir, por parte de los Zetas, y no solo el atentado en Morelia el día 15 de septiembre, sino los muchos asesinatos, balaceras, inseguridad, secuestros, que se vive en todo México, de norte a sur y de este a oeste, la semana pasada, yo misma sentí el miedo que produce el saber que en mi estado hubo una persecución de Narcos y Policías, el miedo de escuchar el incesante pulular de las sirenas, el desalojo de un centro comercial, dos hospitales, balas perdidas sobre la población civil, y por la noche seguir escuchando por detrás de mi puerta el ir y venir de esas patrullas que atemorizan, ¿que nos espera en México? ¿Cómo creer a Calderón y su súper gabinete de seguridad? ¿Por qué no nos dijo que también habría sangre de civiles, cuando se atrevió a declarar la guerra al narcotráfico de manera frontal con armas? ¿Por qué no hacerlo desde la base económica, donde les duela más? No es válido que Calderón salga y diga que sabía que era un cáncer, pero que al abrir al enfermo, vieron la metástasis había invadido al enfermo, ese enfermo es México. Sí alguien sabe porque se han publicado hasta ahora, las alarmantes cifras del 50% del crecimiento de consumo de drogas en México, que me lo explique por favor.

He leído varios artículos de lo que paso y sigue pasando en Colombia, al declarar por ordenes de los Estados Unidos, el franco ataque al narcotráfico por medio de las armas, tienen más de 40 años sufriendo de lo que hoy en México, gracias al Plan México y Plan Mérida estamos empezando a padecer, estamos en peores condiciones que en el año 1968, cuando en octubre mataron a cientos de estudiantes en la plaza de las tres culturas. A mi cabeza vienen más preguntas, preguntas que formularon, someramente, los senadores esta semana al joven aprendiz de Secretario de Gobernación, el amigo de Calderón, Juan Camilo Mouriño, preguntándole ¿de donde vienen las armas que tienen las bandas organizadas?, el respondió, algo que todos sabemos, de Estados Unidos, porque entonces no poner una barrera nosotros, un muro aún más grande que el de ellos, para evitar el tráfico de armas a nuestros países. También durante su comparecencia, dijo que no hay presos o desaparecidos políticos, Usted le cree? Rosario Ibarra de Piedra, luchadora incansable, madre de un desaparecido, dice que ahora está peor que en el 68, que ahora no sabes quién se lleva a los desaparecidos. Creo que sí alguien sabe del tema es ella, es esa mujer que tiene 40 años buscando a su hijo y ayudando a otras madres, esposas e hijos a buscar a un ser querido.

La siguiente noticia de esta semana, fue algo esperado, el hoyo negro, el desplomé del neoliberalismo, si bien es cierto que el modelo impuesto por Alan Greenspan en Chile, fue consideraron como el milagro chileno, milagro chileno que dicho sea de paso costo muchas vidas en el régimen dictatorial de Pinochet, muchos sabemos que existe mucha desigualdad en ese país gracias a ese modelo económico, que se ha demostrado que no sirve, ahora por fin los economistas voltean sus ojos a la teoría económica de Joseph E. Stiglitz, pero no aceptan totalmente la caída del modelo neoliberal. Joseph Stiglitz, lo dice muy bien, nos encontramos ante la peor crisis económica desde los años 30, todo estaría bien si solo pasara en los Estados Unidos y no tuviera repercusiones en todo el planeta, la mayoría de nuestras economías en América Latina están ligadas a este monstruo llamado Neoliberalismo y Globalización, ellos los USAS nos han llevado a fuerza de presión a establecer en nuestros países este sistema. ¿Que pasara con nuestras pensiones? , las famosas AFORES, ¿que pasara con nuestros precios en comida, nuestros créditos, nuestros empleos, nuestra pequeña empresa?, ¿cuanto pegara la crisis en nuestros países latinoamericanos?

Un amigo banquero me dice, no te angusties, en cuanto aprueben el plan de Rescate en USA todo se compondrá en México, pobre joven, que no ha vivido otra crisis en México, o siempre ha vivido en crisis y ya se acostumbro, los que hemos vivido crisis económicas en el país de norte sabemos que a nosotros nos pega el doble, ya que sus intereses están fincados en salvarse ellos a costa de los países de nuestra América. Al ver el primer debate entre McCain y Obama y no aceptar tajantemente que su sistema neoliberal fracaso, pienso que todo seguirá igual, sea quien sea que gane, tratarán de luchar porque este vuelva a resurgir, no han tenido suficiente, y claro primero buscaran atacar otras economías, para salvar la suya, abrir los ojos ante esto, me produce miedo.

2 Comments

Filed under Blogroll, economy, Politics

Stiglitz: la peor desde 1930

La crisis actual es lo no visto, no tenemos punto de comparación, ni siquiera podemos encontrarla en el shock petrolero de la década de los setenta o en los vaivenes provocados en los mercados por la crisis de 1987 y la asiática de los noventa como refiere Alan Greenspan.

Como asoma no es tan coyuntural, todo lo contrario puede ocasionar grandes daños y motivar cambios profundos como en su tiempo lo hizo la debacle de 1929.

Además de la intensidad también en su duración surgen las discrepancias, desde mediados del año pasado las discusiones enumeran una crisis de corto a mediano plazo no mayor a los 18 meses y otras siembran las dudas más allá del 2010.

La predicción de ese futuro de corto a largo plazo juega mucho con las expectativas de los grandes actores económicos y el grado de confianza en la evolución de la macroeconomía.

El error de cálculo consistiría en ignorar la cantidad de variables involucradas que han hecho de esta crisis una alarma tan especial. Significativamente están servidas en la mesa todas las debilidades: dependencia de las energías fósiles; pobreza, hambre y marginación; vulnerabilidad de la lucha inflacionaria ante la escalada de los insumos alimenticios y el aumento del precio del combustible; encarecimiento del precio del dinero; desaseo en el sistema financiero internacional con instituciones que inflan sus estados contables, disfrazan los riesgos y esconden las inversiones basura; excesos de las entidades financieras soltando créditos riesgosos muchas veces irrecuperables por la calidad de los segmentos de cuentahabientes y acreditados.

Estamos hechos un lío. La bonanza de los créditos fáciles, de abonos pequeños a cambio de estirar el plazo de vida del pago de las hipotecas (en algunos países hasta por 50 años) para pagar casas cuyos ladrillos no valen ni siquiera un tercio del valor de la hipoteca, va cobrando nuevas víctimas.

El sistema financiero internacional no está siendo del todo efectivo y supuestamente se aprendió del pasado reciente mejorando la regulación prudencial y los aprovisionamientos; no así en la calidad de los créditos, los diferenciales en los márgenes y en reducir los costos de las líneas de financiamiento y su recuperación en el tiempo.

El sistema financiero internacional requiere aprovecharse de esta crisis para motivar un cambio estructural provisto de un sistema de pagos más efectivo, ad hoc a las nuevas tecnologías, con entidades supervisoras fuertes y en las que emerjan líneas de compensación donde el dólar conceda un lugar al euro y se facilite que los Bancos Centrales puedan acumular euros.

A COLACIÓN

La otra baza, la del mercado del energético mundial, debe ir en el sentido de la transformación estructural. El paradigma del capitalismo descansado en el petróleo es una amenaza latente, de un futuro inestable en todos los sentidos y preocupante por cuanto puede echar por la borda los años dedicados a la elaboración de una política monetaria tendiente a controlar la inflación.

Hay que cambiar los patrones de industrialización fósiles, aunque ello implique aminorar los ritmos de producción y alterar los mercados de oferta y demanda, debe evitarse que el oro negro le queme las manos al trabajador a causa de la carestía y los altos precios, a la larga el costo social es mucho mayor y económicamente es malo para los presupuestos y las proyecciones de crecimiento.

Esta crisis cuyo ciclo es para unos corto y para otros largo, con diferencias de criterio entre los que subrayan su manifestación coyuntural y otros que la valoran de alto espectro estructural, prueba la inteligencia para buscar soluciones efectivas.

Hace días en Cadaqués, Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001, señaló en entrevista al periódico ABC “que estamos ante una de las peores crisis desde los años treinta” y enfatizó lo negativo de la inflación, la ralentización del crecimiento de la economía estadounidense y la inestabilidad de los petroprecios.

En buena parte no debemos obviar, en esta funesta combinación de factores, el error de cálculo por Irak. La invasión arbitraria propulsada por George W. Bush, presidente de Estados Unidos y sus compinches, nos está pasando factura.

Por un lado, la industria bélica se hincha de billetes y la industria agroalimentaria reduce su producción. Por otro, la OPEP nos hace una guerra de petroprecios con resultado de una transferencia de poder económico y de divisas principalmente hacia Medio Oriente.

Al respecto, Stiglitz no puede ser más puntual, al enfilar que cuando comenzó la invasión de Irak el precio del barril del petróleo promediaba 25 dólares en marzo del 2003, cinco años después éste ha incrementado un 440 por ciento.

Tenemos lo nunca antes visto con la cotización del barril del crudo en 135 dólares en los primeros días del mes de junio del 2008 y con carrera hacia los 150 dólares, es imposible que haya un productor en el mundo capaz de no transferir el costo del insumo energético en su ciclo de producción, por supuesto, al bolsillo del consumidor.

Y así, a la larga, será improbable que productores y consumidores subsistamos a la nueva guerra de los precios del petróleo sino aparece pronto voluntad política internacional para negociar con la OPEP; reconvenir con los poderosos industriales la cesta de energéticos; recalificar las políticas de producción de granos para la alimentación humana libres de transgénicos; en contrapartida, facilitar la producción de granos transgénicos para obtener los azucares necesarios para elaborar etanol; también utilizar la basura y ampliar el biodiesel.

Lo que no puede permitirse más, por el bien de la especie humana, es que el petróleo sea el eje de nuestras vidas y de los conflictos globales. Que el conflicto político entre los países productores de petróleo y los compradores nos convierta en miserables.

Antes del petróleo había vida, ingenio, producción y creatividad, ¿podremos superarlo? ¿O definitivamente estamos condenados a morirnos por el petróleo este siglo?.

Pensemos en toda la cadena del pequeño club de selectos que se benefician en contra de la gran masa que nos empobrecemos. Hace más de cien años, un hombre talentoso Rudolf Diesel, inventó en 1898 una máquina motor de combustión, pensando en facilitar las labores de producción de las personas más allá del vapor. Lo hizo con pruebas a base de aceite de cacahuate. Claro, luego los magnates del petróleo, se encargaron de todo lo demás comenzando por controlar nuestras vidas y patrones de consumo.

http://olganza.com/2008/06/11/stiglitz-la-peor-desde-1930/?jal_no_js=true&poll_id=12

Leave a comment

Filed under economy, Politics

THOMAS L. FRIEDMAN: Dear Iraqi Friends

To: President Jalal Talabani of Iraq, Prime Minister Nuri Kamal al-Maliki, Speaker Mahmoud al-Mashadani

Dear Sirs, I am writing you on a matter of grave importance. It’s hard for me to express to you how deep the economic crisis in America is today. We are discussing a $1 trillion bailout for our troubled banking system. This is a financial 9/11. As Americans lose their homes and sink into debt, they no longer understand why we are spending $1 billion a day to make Iraqis feel more secure in their homes.

For the past two years, there has been a debate in this country over whether to set a deadline for a U.S. withdrawal from Iraq. It seemed as if the resolution of that debate depended on who won the coming election. That is no longer the case. A deadline is coming. American taxpayers who would not let their money be used to subsidize their own companies — Lehman Brothers, Bear Stearns and Merrill Lynch — will not have their tax dollars used to subsidize your endless dithering over which Iraqi community dominates Kirkuk.

Don’t misunderstand me. Many Americans and me are relieved by the way you, the Iraqi people and Army have pulled back from your own brink of self-destruction. I originally launched this war in pursuit of weapons of mass destruction. I was wrong. But it quickly became apparent that Al Qaeda and its allies in Iraq were determined to make America fail in any attempt to build a decent Iraq and tilt the Middle East toward a more democratic track, no matter how many Iraqis had to be killed in the process. This was not the war we came for, but it was the one we found.

Al Qaeda understood that if it could defeat America in the heart of the Arab-Muslim world, that it would resonate throughout the region and put Al Qaeda and its allies in the ascendant. Conversely, we understood that if we could defeat Al Qaeda in Iraq, in collaboration with other Arabs and Muslims, that it would resonate throughout the region and pay dividends. Something very big was at stake here. We have gone a long way toward winning that war.

At the same time, I also came to realize that in helping Iraqis organize elections, we were facilitating the first ever attempt by the people of a modern Arab state to write their own social contract — rather than have one imposed on them by kings, dictators or colonial powers. If Iraqi Shiites, Sunnis and Kurds can forge your own social contract, then some form of a consensual government is possible in the Arab world. If you can’t, it is kings and dictators forever — with all the pathologies that come with that. Something very big is at stake there, too.

It’s not the stakes that have changed. It is the fact that you are now going to have to step up and finish this job. You have presumed an endless American safety net to permit you to endlessly bargain and dicker over who gets what. I’ve been way, way too patient with you. That is over. We bought you time with the surge to reach a formal political settlement and you better use it fast, because it is a rapidly diminishing asset.

You Shiites have got to bring the Sunni tribes and Awakening groups, who fought the war against Al Qaeda of Iraq, into the government and Army. You Kurds have got to find a solution for Kirkuk and accept greater integration into the Iraqi state system, while maintaining your autonomy. You Sunnis in government have got to agree to elections so the newly emergent Sunni tribal and Awakening groups are able to run for office and become “institutionalized” into the Iraqi system.

So pass your election and oil laws, spend some of your oil profits to get Iraqi refugees resettled and institutionalize the recent security gains while you still have a substantial U.S. presence. Read my lips: It will not be there indefinitely — even if McCain wins.

Our ambassador, Ryan Crocker, has told me your problem: Iraqi Shiites are still afraid of the past, Iraqi Sunnis are still afraid of the future and Iraqi Kurds are still afraid of both.

Well, you want to see fear. Look in the eyes of Americans who are seeing their savings wiped out, their companies disappear, their homes foreclosed. We are a different country today. After a decade of the world being afraid of too much American power, it is now going to be treated to a world of too little American power, as we turn inward to get our house back in order.

I still believe a decent outcome in Iraq, if you achieve it, will have long-lasting, positive implications for you and the entire Arab world, although the price has been way too high. I will wait for history for my redemption, but the American people will not. They want nation-building in America now. They will not walk away from Iraq overnight, but they will not stay there in numbers over time. I repeat: Do not misread this moment. God be with you.

George W. Bush

* NY Times
http://www.nytimes.com/2008/09/24/opinion/24friedman.html?_r=1&ref=opinion&oref=slogin

1 Comment

Filed under Blogroll, economy, Politics

Lorenzo Meyer: Un proyecto con más de 60 años

Camino al estado fallido. Este artículo estaba hecho cuando ocurrió el atentado terrorista en Morelia, un asunto tan grave que debe abordarse de inmediato. Lo ocurrido este 15 de septiembre significa el temido salto cualitativo en la cadena de fracasos de las instituciones públicas. La raíz de tales fracasos es la corrupción e impunidad que la clase política ha tolerado, fomentado y aprovechado de tiempo atrás. Finalmente se ha perdido el control. La responsabilidad de lo que acontece es de la minoría dirigente pero las consecuencias afectan a todos y todos tenemos que responder, aunque sin pretender que las diferencias sobre cuál es el interés nacional con relación al petróleo y asuntos similares se haya borrado.

El neoalemanismo. En más de un sentido, el panismo hoy es un nuevo alemanismo. El gobierno de Miguel Alemán (1946-1952) fue el triunfo de la derecha posrevolucionaria sobre lo que quedaba del cardenismo. El panismo del 2000 a la fecha es el triunfo de la derecha no priista sobre los herederos del cardenismo. Sin embargo, y aunque en la práctica el grupo que se supone que hoy controla al Gobierno Federal es una derecha tan dura y corrupta como la alemanista, hay diferencias: ésta es menos eficaz, más torpe que aquélla.

Las semejanzas entre el proyecto de Alemán y el del gobierno actual se da en varios campos, entre otros en el petrolero. Las fuentes para sostener tal argumento son muchas, pero hay una particularmente significativa: los archivos del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Veamos algunos de sus numerosos documentos.

Desencuentro. En un memorando del 20 de agosto de 1948, el entonces primer secretario de la embajada norteamericana en México, Harry R. Turkel, informó sobre los pormenores de una conversación reciente con Jorge Viesca, secretario del presidente Alemán. El meollo de lo discutido se puede resumir así: desde la perspectiva alemanista, los serios problemas en los que entonces atravesaba la economía y la política mexicanas –déficit en el intercambio con el exterior, devaluación del 75 por ciento, inflación, carestía, descontento popular e incluso rumores de golpe militar- se podrían haber evitado o disminuido si Washington hubiera respondido positivamente a su petición de un préstamo sustantivo para llevar a cabo un programa acelerado de exploración y explotación petrolera en gran escala. Como el préstamo no se otorgó, el resultado fue la devaluación del peso con su consiguiente cauda de efectos negativos.

En los círculos del poder mexicanos se sospechaba –y con razón- que a pesar de las buenas relaciones de “Mr. Amigo” con el presidente Harry Truman, éste le había negado el préstamo para obligarle a cimentar su programa de expansión petrolera en la única otra fuente disponible: en las empresas petroleras de Estados Unidos. De esa manera, y desde la perspectiva norteamericana, así se matarían varios pájaros con la misma piedra: se marginaría a Pemex del plan de expansión, se abría de nuevo la puerta mexicana a las empresas petroleras privadas norteamericanas y se aumentarían las reservas cercanas de combustible, tan necesarias en caso de un nuevo conflicto mundial. En dicha reunión, el lado norteamericano se defendió y argumentó que el préstamo se había negado no como forma de presión, sino simplemente porque el Gobierno no había presentado bien su solicitud, (Archivo del Departamento de Estado. Asuntos Internos de México, 812.00/8-2048). Obviamente esa razón “diplomática” no debió de haber convencido ni a quien la formuló.

El proyecto. Del documento citado se desprenden varias conclusiones. En primer lugar, que hace ya sesenta años un gobierno tan conservador como el actual buscaba solucionar sus problemas económicos –entre otros, la baja recaudación fiscal- por la misma vía fácil que hoy se pretende volver a recorrer: invitar al capital externo a extraer para luego exportar el recurso natural no renovable más valioso del país y así superar sin resolver dificultades económicas y políticas. Alemán asumía la conducta propia del político y no del estadista: posponer o evitar la solución de fondo, buscar una temporal –la exportación de petróleo- y seguir adelante.

Para entonces, la embajada norteamericana ya tenía clara conciencia de que su lucha por reabrir la puerta del petróleo mexicano a sus empresas tenía como principal obstáculo no a Alemán y a su grupo de alegres explotadores del poder en beneficio personal, sino al ex presidente Lázaro Cárdenas y lo que quedaba del verdadero nacionalismo revolucionario. Durante la II Guerra Mundial y en los años siguientes, México había pedido una serie de préstamos al Export-Import Bank de Estados Unidos (Eximbank) para actividades de infraestructura y desarrollo económico y, en términos generales, había obtenido respuestas positivas, pero no en el caso del petróleo.

Desde julio de 1944 el propio presidente norteamericano, Franklin D. Roosevelt, le había hecho saber al secretario de Relaciones de México, Ezequiel Padilla, que si el gobierno mexicano necesitaba recursos para aumentar su producción petrolera, debía recurrir al capital privado norteamericano, aunque más adelante se matizó la posición: Washington podría interesarse en ayudar a Pemex a localizar nuevos depósitos pero a condición de que éstos se consideraran como reservas estratégicas para la defensa continental, (Foreign Relations of the United States, 1945, Vol. IX, Washington, Departamento de Estado, 1969).

Cuando Alemán asumió el poder, el gobierno norteamericano estaba al tanto de cuál era la posición del ex presidente Cárdenas. En un memorando fechado el 12 de agosto de 1948, el embajador norteamericano, de nuevo basándose en conversaciones entre Turkel y otro político mexicano –con Manuel Germán Parra, profesor y economista que se movía a sus anchas lo mismo entre alemanistas que entre cardenistas-, señalaba que Cárdenas se oponía a usar el petróleo como la salida fácil a los problemas económicos del Gobierno. Para el general michoacano, México no debería volver a ser un gran exportador de petróleo; se debería colocar en el exterior apenas el crudo necesario para compensar las importaciones de derivados del petróleo que México se viera obligado a hacer. Según Parra, para el ex presidente que había nacionalizado el petróleo sólo una emergencia internacional justificaría exportaciones irrestrictas de hidrocarburos, es decir, únicamente si ocurría algo semejante a lo sucedido durante la II Guerra Mundial y Estados Unidos necesitara el combustible. En todo caso, sería una medida temporal pues los recursos estratégicos y no renovables del país no se deberían poner nunca en el mercado internacional como si fueran una materia prima cualquiera.

Por lo que respecta a la decisión de volver a admitir empresas privadas extranjeras al sector petrolero, Cárdenas era partidario de evitarlo. Sin embargo, el ex presidente estaba dispuesto a pasar el trago amargo de volver a recibir empresas petroleras norteamericanas si ésa era la única manera de evitar el desabasto interno, pero siempre y cuando no se admitiera al principal enemigo de la expropiación de 1938 –a la poderosa Standard Oil- ni se firmaran “contratos riesgo”, es decir, que a las empresas que se contratara para trabajar en campos mexicano se les debería pagara por su labor con una suma pactada de antemano pero nunca con una proporción del petróleo que encontraran, pues ya se hablaba de entregarles el 20 por ciento del valor de lo que extrajeran, (archivo citado, 812.00/8-1248).

Como bien sabemos, al final Alemán se impuso sobre el ex presidente Cárdenas y entre 1949 y 1951 firmó cinco “contratos riesgo” con otras tantas empresas norteamericanas aunque se cuidó de no hacerlo con la Standard Oil. De manera indirecta, pero clara, Cárdenas manifestó su oposición a lo que consideró una política contraria al interés nacional mexicano en materia de petróleo. Lo hizo, entre otras maneras, vía la publicación de una serie de artículos críticos de un legislador michoacano, Natalio Vázquez Pallares. Finalmente, en los 1960 esos contratos se cancelaron, aunque México debió de indemnizar a las empresas petroleras afectadas.

Un capítulo histórico que no concluye. La lucha por el control del petróleo mexicano se inició hace prácticamente un siglo, con el maderismo, y no ha cesado. Es cierto que ha habido periodos de tregua más o menos prolongada, pero nada más. Cada vez que la economía mexicana entra en dificultades la presión externa por recuperar algún grado de control sobre nuestro combustible ha renacido. Debemos resistir la tentación de la solución fácil en aras del auténtico interés colectivo de largo plazo.

http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/181885.un-proyecto-con-mas-de-60-anos.html

Leave a comment

Filed under Columns, economy

Alejandro Teitelbaum: La regla de oro del sistema: Privatizar las ganancias y socializar las pérdidas y las deudas

El rasgo principal del sistema capitalista consiste en la apropiación privada de los frutos del trabajo social, es decir la expropiación por los capitalistas de los valores creados por los trabajadores manuales e intelectuales.

Estos valores se crean en el proceso de producción de bienes y servicios (industria, agricultura, investigación científica, educación, atención médica, transporte, agua corriente, electricidad, salubridad, etc.). Deducido el precio de la fuerza de trabajo, el valor restante es el plusvalor o plusvalía, medida económica de la explotación de la fuerza de trabajo, que se intensifica cada vez más a escala mundial y es la base fundamental de la acumulación capitalista.
Pero, sobre todo en los últimos decenios, esa expropiación de valores se produce también fuera del proceso productivo y de la prestación de servicios, principalmente a través del capital financiero especulativo, lo que permite a una ínfima minoría apropiarse en forma parasitaria del fruto de trabajo y de los ahorros de los pueblos de todo el mundo, al margen de la economía real. Este proceso tiene frecuentemente una vertiente francamente delictiva, donde la corrupción ocupa un lugar muy importante.
Por ejemplo en Estados Unidos, el gigante transnacional de la energía Enron se declaró en quiebra reconociendo una deuda de 40 mil millones de dólares y dejó en la calle a su personal (12000 personas), al que, por añadidura, despojó del capital previsional de su jubilación, invertido en acciones de la propia empresa. En otras quiebras de grandes bancos o grupos financieros transnacionales, miles de pequeños ahorristas han visto evaporarse el fruto de muchos años de esfuerzos e incluso de privaciones.
Después de Enron se sucedieron otros casos similares como el de WorldCom y resultaron implicados los dos más grandes bancos estadounidenses: Citygroup y JP Morgan Chase.
El caso más reciente con proyección mundial es el de la crisis de los préstamos hipotecarios a alto riesgo (subprimes) con tasa de interés variable, que ha dejado sin liquidez a muchos Bancos privados lo que ha conducido a los Bancos Centrales a inyectar en el mercado financiero decenas o centenares de miles de millones de dólares.
Esta crisis dejó en la calle a decenas de miles de modestos deudores hipotecarios proprietarios de viviendas en Estados Unidos. Por eso el Gobierno de ese país ha decidido invertir 200.000 millones de dólares de los contribuyentes para salvar…al capital financiero concentrado en Fannie Mae y Freddie Mac. Y las principales bolsas mundiales saltan de alegría.
Esta es una característica común de los Gobiernos actuales, aun los más opuestos al intervencionismo estatal en la economía: socorrer con los dineros del pueblo al gran capital en dificultades. O dicho más precisamente, tapar los agujeros dejados por el capital privado como resultado de sus fechorías.
En Argentina los grandes grupos financieros nacionales e internacionales con la complicidad de los Bancos y de los sucesivos gobiernos y con la bendición y participación del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, han despojado al país mediante políticas desenfrenadas de privatización de los bienes y servicios públicos y de los recursos naturales, de endeudamiento externo e interno real o ficticio, de estatización de deudas privadas, etc.
La deuda externa
El caso de la deuda externa es ejemplar, pues ha consistido y consiste en privatizar los beneficios y socializar las pérdidas.
En 1982 la dictadura militar y su Ministro de Economía Cavallo estatizaron la deuda privada de cientos de empresas por un monto de unos 14000 millones de dólares.
Se hizo mediante un “seguro de cambio” que consistía en asegurarle al deudor el valor del dólar al momento del pago de la deuda. Por ejemplo si debía 10.000 dólares a un valor de 10 pesos por dólar, llegado el momento de abonarla, el deudor solo pagaba los 10.000 dólares a 10 pesos el dólar. La diferencia en caso de un aumento del dólar la absorbía el Estado, el pueblo. Es decir se transfirió la deuda privada a la sociedad argentina.
Gran parte de la deuda estatizada eran “auto-préstamos”es decir préstamos que se hacía la misma empresa con dinero que tenia ahorrado en bancos exteriores. El banco emisor del crédito era el testaferro de la empresa y el cómplice de esta estafa. Muchas empresas fueron descubiertas como FATE, SADE, algunas del grupo TECHINT, BGH, SIDECO.
A mediados del año 2000 el juez Jorge Ballestero dictó sentencia en la causa “Alejandro Olmos s/denuncia” iniciada en 1982, estableciendo la responsabilidad de los funcionarios de la dictadura que contrajeron la deuda y la corresponsabilidad de los organismos internacionales como el FMI, que aprobaron prestamos ilícitos y fraudulentos. Como la acción penal había prescripto, el juez Ballestero remitió el fallo al Congreso, para que tomase la intervención que la Constitución Nacional le confiere en el manejo de la deuda externa (art. 75). La mayoría parlamentaria nunca se ocupó del tema.
La reciente decisión del Gobierno de pagar 6700 millones al Club de París, cuando habría que hacer una auditoría previa para averiguar qué parte de la deuda es legítima, cuánto se debe, si se debe algo, es otro caso de socialización de las deudas, porque se pagará con los dineros del pueblo, depositados en el Banco Central.
Como el hambre viene comiendo, el Club de Paris quiere más y dice que el monto de la deuda es de 7900 millones.
Y la ronda infernal de pagos y nuevos endeudamientos no tiene miras de acabar.
El caso de Aerolíneas Argentinas repite esa constante que consiste en privatizar las ganancias y socializar las perdidas
El Gobierno de Menen vendió Aerolíneas Argentinas en 1990 libre de deudas y cuando daba ganancias a la empresa entonces estatal española Iberia, que estaba prácticamente en bancarrota y a la que el gobierno español se disponía a privatizar previa capitalización mediante la adquisición por monedas de patrimonios sanos como era entonces AA.
Las aeronaves y la mayoría de las propiedades de Aerolíneas (tanto las oficinas centrales como oficinas en París, Nueva York, Los Angeles, Roma y Francfort) fueron liquidadas; varios aviones fueron vendidos o hipotecados, algunos activos fueron dados en préstamo, se perdieron varias rutas internacionales y los tres simuladores de vuelos para la instrucción de los pilotos fueron vendidos. La empresa contrajo una deuda enorme y dejó de dar ganancias. Los problemas internos de Iberia y de sus filiales la llevaron a la bancarrota en 1994, momento en el que el accionariado de Aerolíneas pasó a la Sociedad Española de Participaciones Industriales, ente público de participaciones industriales del Estado español.
En junio de 2001 se suspendieron los vuelos a siete destinos internacionales y la aerolínea entró en convocatoria de acreedores. En octubre del mismo año, el control de Aerolíneas Argentinas y Austral fue cedido a Air Comet, un consorcio formado por las aerolíneas privadas españolas Spanair y Air Comet junto con el operador de turismo Viajes Marsans, que adquirió el 92,1% de las acciones.
Y ahora que queda muy poco de AA (salvo deudas) el Gobierno de Cristina Kirchner la reestatiza.
El Gobierno de CFK quiere cerrar a cualquier costo financiero y en exclusivo beneficio de Marsans, una gestión calamitosa y delictiva (vaciamiento de la empresa) por parte del empresario español. Gestión calamitosa y delictiva que contó con la complicidad del Gobierno de Kirchner.
Por eso Jaime firmó el acuerdo con Marsans, con la aprobación de la Casa Rosada, acuerdo que sigue existiendo porque hasta ahora nadie lo declaró nulo, ni siquiera la ley de “rescate” de Aerolíneas que acaba de sancionar el Congreso.
En lugar de celebrar ese acuerdo en la Casa Rosada con toda la comparsa, el Gobierno debería haberse apresurado a desconocerlo declarando que Jaime había ultrapasado las instrucciones recibidas. Y dejar inmediatamente cesante a este último.
Evidentemente esto no podía ocurrir porque Jaime no actuó por su cuenta pues forma parte, junto con los K, De Vido y algunos otros, del círculo estrecho de la camarilla gobernante.
Las consecuencias de este actitud del Gobierno y de los parlamentarios frente al acuerdo firmado por Jaime son nefastas para el interés nacional, porque el Grupo Marsans puede invocarlo para recurrir al CIADI (tribunal arbitral del Banco Mundial) fundándose en el artículo 10 del Tratado de Promoción y Promoción de Inversiones celebrado entre Argentina y España octubre de 1991.
Dicho artículo 10, si bien establece la competencia de los tribunales del Estado donde se realizó la inversión en caso de controversia entre las partes, autoriza a la parte insatisfecha con el fallo del tribunal nacional a recurrir al tribunal arbitral. Lo que deja la vía libre a Marsans para reclamar indemnizaciones millonarias ante el CIADI.
Durante los años 90 Menen firmó casi 60 Tratados Bilaterales de Promoción y Protección de Inversiones y en setiembre de 1991 adhirió al CIADI (ratificación parlamentaria en julio de 1994, ley 24353) lo que le ha quitado al Estado argentino el poder de decisión en materia de políticas económicas.
Y desde entonces ni los Gobiernos Kirchner ni el Parlamento han hecho nada para romper esas ataduras, pudiendo hacerlo mediante la denuncia, evitando la tácita reconducción, etc.
Por ejemplo en el Congreso duerme el Expte. 1598-D-07. “Eduardo Macaluse.
Declaración de nulidad absoluta de toda prórroga de jurisdicción argentina y de la Ley 24353, de convenio sobre arreglo de diferencias relativas a inversiones entre Estados y nacionales de otros Estados”.
Por cierto que la derecha, ferviente partidaria de las privatizaciones, está en contra de la reestatización de AA, como ahora está a favor del pago de la deuda a los miembros del Club de Paris.
Los escribas del Gobierno, no sin cierta habilidad para hacer pasar su mensaje, despotrican contra la política aerocomercial que ha llevado a la actual situación catastrófica en la materia y sostienen que la solución (la menos mala dicen algunos de ellos) es reestatizar AA. Pero se saltean cuidadosamente el tema crucial de quién se hace cargo de los pasivos y si se le paga algo a Marsans o no. Cuando la actuación del Gobierno en este asunto conduzca a un nuevo despojo (la reprivatización total o parcial de AA, como prevé la ley aprobada por el Congreso, una vez pagadas las deudas) dirán también que la “solución” es “la menos mala”. Según los mismos escribas, pagar al Club de Paris también es una buena medida.
La mayoría de la burocracia sindical –vieja tradición argentina que se remonta a los años 50- se pone la escarapela y repite el discurso oficial. Habría que preguntarles qué hicieron y dijeron cuando se privatizó Aerolíneas y mientras Marsans dejaba a la empresa “en pelotas”.
Buena parte de la gente de “izquierda” sustituye la reflexión destinada a proponer una alternativa apropiada a la política del Gobierno por frases como : la reestatización de Aerolíneas “es un paso en la recuperación del patrimonio nacional”, dicen. Y “hay que mantener la línea de bandera”, afirman. Y no pocos de ellos también “se olvidan” del tema de los pasivos y si hay que pagar o no a Marsans.
Dan una respuesta “virtual” o simbólica a un problema real que pone en juego los intereses nacionales y del pueblo trabajador.
Sin tener para nada en cuenta la realidad de los hechos y su contexto.
El contexto: Más de cincuenta años de expoliación
El contexto es una política gubernamental de entrega del patrimonio nacional y contraria a los intereses de los trabajadores (ambos aspectos siempre van juntos) que, con breves y tímidas pausas, se remonta a principios de los años 50 (segundo peronismo de Perón), siguió con las diferentes dictaduras militares, el frondizismo, el alfonsinismo, el peronismo de Menen y el peronismo de los Kirchner.
El giro hacia esta política que sigue hasta hoy podría situarse a principios de los años 50 con la misión Cereijo a los Estados Unidos, el contrato petrolero con la California, filial de la Standard Oil y la cuenta regresiva iniciada entonces en la participación de los trabajadores en el ingreso nacional, que llegó al 53 por ciento en los años 49-50 y que en 2007 fue del 28%. Menos que en 2001 (31%) pese a que la ocupación y el salario real aumentaron entre 2001 y 2007.
Lo que en otros términos quiere decir que la tasa de explotación de los trabajadores está aumentando desde 1950, incluso está aumentando desde que asumió Kirchner hasta ahora.
La realidad de los hechos
La realidad de los hechos en cuanto a AA es que a esta altura casi no es un patrimonio, ni nacional ni extranjero. Es prácticamente una cáscara vacía, casi sin aviones y con algunas rutas autorizadas. Y muchas deudas, que ni siquiera se sabe a cuanto ascienden. Así que reestatizando AA prácticamente lo único que se reestatizan son deudas. Salvo que se encuentre una manera de recuperar la empresa libre de pasivo.
Porque lo que tiene que estar absolutamente claro es que no hay que pagar ni un centavo por AA al grupo Marsans ni reconocer ninguna de sus deudas.
No hay que repetir lo que Cavallo hizo con la deuda externa de las grandes empresas, hipotecando un poco más el fundamento del auténtico patrimonio nacional, que es la riqueza creada por los que trabajan.
El tema de la línea de bandera merece reflexión.
Algunos Estados tienen línea de bandera (línea monopolizada por el Estado o con participación estatal) por razones políticas y económicas y aún simbólicas (en algunos casos esa denominación tiene poco contenido real).
Parece obvio que conviene que el Estado monopolice o por lo menos tenga el poder de decisión en las líneas de cabotaje, sobre todo si tiene una política nacional de desarrollo armónico del transporte aéreo, ferroviario, vial y por agua.
En Argentina esa política por ahora no existe y en materia de cabotaje Kirchner le dio a LAN Chile las rutas internas más rentables. Y el resto de la política de vuelos de cabotaje no ha podido ser más catastrófica.
En cuanto a tener una línea de bandera para las rutas internacionales, la tendencia general es a la desaparición o a la privatización parcial de las líneas de bandera, como consecuencia de los altos costos de explotación, la fuerte competencia y un acentuado proceso de concentración del transporte aéreo civil (son contínuas las fusiones y adquisiciones de grandes empresas internacionales de transporte aéreo). Y al proceso de concentración y privatización se suman los despidos de personal y la superexplotación del personal restante para disminuir los costos.
Varig, que figura como línea de bandera de Brasil, fue una empresa muy fuerte hasta que estuvo al borde de la quiebra y fue comprada en 2007 por la empresa privada Gol. Alitalia está en cesación de pagos y busca compradores entre los inversores italianos y empresas aerocomerciales extranjeras. Air France y KLM de Holanda tuvieron que fusionarse para sobrevivir e Iberia busca ahora la fusión con British Airways.
Pese a que Venezuela y Bolivia tratan de poner en funciones líneas de bandera, el contexto internacional no parece ahora económicamente muy viable para salir a competir en solitario con una línea de bandera en el transporte áereo internacional, sobre todo partiendo prácticamente de cero.
Algunas opciones razonables podrían ser una alianza o asociación de líneas de bandera latinoamericanas o una asociación o alianza de una línea de capital estatal argentino (pero sin cargar con las deudas de AA) con grandes empresas como Air France-KLM, Lufthansa y/o alguna gran aerolínea árabe o asiática.
Pero lo importante es lo que falta, en esto como en todo lo demás: una política global y coherente en defensa del interés nacional, entendido éste como el que responde a las necesidades y legítimas aspiraciones populares en materia de bienestar, alimentación, salud, vivienda, salubridad, transporte, educación, cultura, libertad y seguridad.
No se puede esperar nada de esto de la camarilla gobernante, pues sus tres objetivos centrales son: 1) preservar un sistema político, económico y social agotado y en crisis, como lo viene haciendo desde que llenó el vacío político que generaron los acontecimientos de 2001, 2) favorecer la concentración del gran capital, viejo y nuevo, en el campo (fiesta sojera), en la industria y en los servicios y 3) enriquecerse ellos y sus amigos con participaciones abiertas o encubiertas.
Esta es una mala copia de la situación en Francia entre 1848 y 1851 descripta por Marx en su “18 Brumario de Luis Bonaparte”:
“No es suficiente decir, como lo hacen los franceses, que su nación ha sido sorprendida… Falta explicar cómo una nación de 36 millones de habitantes ha podido ser sorprendida por tres capitanes de industria…”… “El 2 de diciembre la revolución de febrero fue escamoteada por el juego de manos de un tramposo…”.
Por cierto que cuando Marx escribía “tres capitanes de industria” no pensaba en Kirchner, De Vido y Jaime y escribiendo “tramposo” tampoco tenía en la mente a Kirchner.
Argenpress

Leave a comment

Filed under Blogroll, economy, Politics

Jorge Zavaleta: La amazonía en venta

Los gremios más representativos de las comunidades nativas de la Amazonía anuncian que si el gobierno peruano prosigue en su intento de rematar los recursos naturales, los pobladores retornarán a sus bosques, no reconocerán al Estado y evitarán a toda costa el ingreso del capital privado.

Mientras los movimientos científicos y sociales buscan salidas para paliar el brusco cambio climático a través de mayor protección de la rica biodiversidad amazónica, el gobierno del Perú enfrenta batalla legal contra las comunidades de la Amazonía con el fin de atender el ingreso privilegiado del capital privado, arrasando ancestrales derechos de propiedad de sus antiguos pobladores.
Pues los habitantes de la Amazonía, esta vez han decidido articular una oposición sólida y constante, para evitar la arremetida gubernamental aprista y que se repita otro capítulo de violencia y olvido del Estado.
Para no retroceder a la época de los caucheros, en los pueblos de la selva aún están frescas las negras historias de colonos que recibieron grandes concesiones de tierras y establecieron relaciones de esclavitud con los aborígenes.
Solo una muestra. En los años cincuenta, al igual que en esta primera década del siglo XXI, hubo una ola privatizadora. La dictadura del entonces general Manuel Odría autorizó el ingreso a la selva del Ucayali del rico empresario Letorneau, llamado “Socio de Dios”.
Equipado con modernos tractores y potentes aserraderos, la empresa franco norteamericana apareció con una legión de predicadores del cristianismo ortodoxo y fundó más de una congregación y un centro de investigación de las lenguas nativas. Detrás de esa avanzada religiosa, las máquinas se encargaron de derribar miles y miles de hectáreas de bosques. En menos de 20 años, las más finas especies como cedro y caoba desaparecieron y no hubo autoridad que se preocupara por la reforestación.
La entonces pequeña ciudad de Pucallpa, capital de Ucayali, fue convertida en un desierto que no cesa de crecer con pobladores que huyen de las profundidades del bosque, en tanto, desde los puertos ribereños de los afluentes del Amazonas, parten rumbo a EEUU y Europa los barcos aserradores cargados de ricas especies naturales.
Desde mucho antes, la vida de las comunidades aborígenes fue muy difícil. Los habitantes del oriente peruano fueron tratados como desconocidos, como los otros. La subalternidad y la otredad, restan valor a la diversidad cultural.
Los nativos no se oponen al desarrollo integral de sus pueblos. Lo único que desean es que el inversionista respete su hábitat y que la explotación de los recursos sea el fruto de la concertación entre Estado y capital, en el marco de una legislación ambientalista, que hasta ahora es letra muerta.
En este tercer año del segundo gobierno aprista, el país pasa por una coyuntura que podría servir para refundar el Estado a partir del armónico desarrollo de la Amazonía. Pero ocurre lo contrario. El Ejecutivo ha reconocido que se equivocó de estrategia al saltar los compromisos internacionales como el Convenio 169 de la OIT que obliga al Estado a consultar a las comunidades sobre cualquier cambio en la forma de enajenación de las tierras.
El Congreso de la República, con el respaldo de la Defensoría del Pueblo y el voto oficialista en contra, ha tenido que derogar un primer Decreto Legislativo que reducía el número de votos necesarios de las comunidades nativas y campesinas para la toma de sus acuerdos.
Esta aparente tregua no convence a los aborígenes, porque el gobierno solo pretende afinar las condiciones para no entregar a los inversionistas los proyectos de exploración y extracción de petróleo, gas y biocombustibles, así como las vías interoceánicas con Brasil sin escuchar las demandas sociels de los comuneros.
La realidad de estos días revela improvisación de los gobernantes. Las unidades de prevención del Consejo de Ministros no muestran identificación con los proyectos del Ejecutivo. La tensión social sigue latente, aunque la autoridad política niega afanes represivos. En la reciente y pacífica movilización de la selva, la policía ha actuado con violencia. En Bagua, cerca de la frontera con Ecuador, fueron heridos de balas y perdigones varias decenas de comuneros. Las dirigencias comunales denunciaron que son objeto de persecución política por parte de la gubernamental Agencia Peruana de Cooperación Internacional.
La actual administración, no obstante su oferta electoral de continuar con la modernización del Estado iniciada por los presidentes Paniagua y Toledo, no ha involucrado la selva. Solo se ha centrado en más privatizaciones, nuevas regulaciones y liberalización de los mercados, sin tocar el “antiguo régimen”. La corrupción del Poder Judicial contribuye a la falta de credibilidad de las principales instituciones, aunque parece que este clima no incide todavía sobre el crecimiento de la macroeconomía.
Lamentablemente el Estado no tiene capacidad para trabajar con la Amazonía. En julio último, recién creó el Ministerio de Medio Ambiente para cumplir con los requisitos que establece el TLC con EEUU. Pero los informes de las propias organizaciones comunales indican que a la fecha 163 comunidades tienen dificultades en tramitar su titulación, 143 han solicitado ampliación de sus límites territoriales y otro tanto tiene conflictos de delimitación y de otro tipo.
El presidente Alan García con su discurso de El Perro del Hortelano, descalifica la posición de los nativos y solo busca beneficiar a las empresas mineras, petroleras y otros agentes interesados en las tierras de las comunidades campesinas y nativas. Ejemplos sobran:
La extracción del gas de Camisea, es un proyecto que tenía como objetivo cambiar la matriz energética del país y cubrir las necesidades de los pueblos por donde atraviesan los gasoductos del Cusco a Lima. Pero por falta de planificación, las principales ciudades del país hoy sufren apagones para derivar energía a las fábricas. Tirios y troyanos se preguntan ¿cómo organismos como el BID han comprometido a sus mejores técnicos en un lucrativo proyecto de exportación de gas natural a México y Chile, sin prever la demanda interna de la costa y menos aún de los pueblos del sur del Perú?
Las comunidades nativas consideran que García ignora sus culturas y que pretende gobernar sin consultar y dialogar con los involucrados. “Para la sociedad occidental la tierra es de uno cuando el título de propiedad está inscrito en los Registros Públicos. Para los indígenas el dueño es la Madre Tierra”. Los andinos la reconocen como Pachamama. La tierra, las montañas y cataratas son sagradas”, proclama la AIDESEP, organización que lideró el último paro regional.
Datos
La Amazonía tiene más de un millón de pobladores nativos, distribuidos en Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia, que forman parte de 177 grupos étnicos.
La Amazonía peruana abarca el 60% del territorio nacional y es habitada por el 13% de los 28 millones de peruanos.
Son 774.649 kilómetros cuadrados, donde viven unos 650.000 indígenas de 65 etnias, cada uno con su propio idioma y cultura.
Hay numerosos distritos donde la pobreza extrema llega al 100% y la perniciosa inflación está muy por encima de los 6 dígitos que aparece en Lima.
Solo en la Amazonía peruana existe el 10% de la biodiversidad del mundo y alberga el 30% del agua dulce.

http://www.argenpress.info/2008/09/per-la-amazona-en-venta.html

Leave a comment

Filed under economy, Human Rights, Politics, Resistance

Pedro Echeverría: Presupuesto público anual al gusto de los dueños del capital

1. Para definir o caracterizar a un gobierno importa poco o nada (a pesar del acendrado presidencialismo mexicano que viene desde los años treinta) que el presidente de la República sea alto o bajo, guapo o feo, homosexual o muy macho; basta con saber de dónde vienen los dineros que hacen posible el presupuesto público y en qué ramas se distribuyen para ser usado.


¿Quiénes aportan el mayor porcentaje con el que se integra el presupuesto anual? ¿Viene esencialmente de productos de capital, es decir de los negocios empresariales o de los productos del trabajo, es decir, de lo que debería corresponder a los trabajadores? Una vez integrado, ¿cómo se distribuye, en dónde y en qué se gasta? Se piensa y se cree que quien más gana y más riqueza posee debe pagar más y quien gana poco o nada debe recibir mayores apoyos. Pues no, es al contrario.

2. Cuando empieza a planearse el presupuesto público de antemano se descarta una reforma fiscal que signifique que los que más ganan y más tienen paguen más porque los gobiernos del PRI, sobre todo los del PAN, son gobiernos al servicio de los empresarios, de los grandes inversionistas mexicanos y extranjeros. ¿Qué argumento usa el gobierno para justificar que los poderosos dueños del capital paguen poco, nada o les devuelvan lo que pagaron? Pues simplemente que hay crearles las mejores condiciones para garantizarles ganancias y así evitar que se vayan a invertir en otro país. Por ese motivo les permiten pagar salarios miserables a los obreros y evitan que se creen sindicatos que los enojen. El mejor ejemplo son las grandes empresas maquiladoras que instalaron en México desde los ochenta como verdaderos centros de esclavitud.
3. En tanto que en la mayoría de los países los millonarios que ganan más y tienen más dinero y propiedades están obligados a pagar del 20 al 50 por ciento de sus ganancias en contribuciones para el presupuesto público a fin de que éste sirva para la creación de escuelas, profesores, hospitales, médicos, comunicaciones y transportes, viviendas baratas, etcétera, en México los inversionistas apenas pagan del 10 al 13 por ciento cuando pagan, pues un porcentaje muy alto de esos grandes ricos se pasan la vida haciendo trampas con “eficientes” contadores que los ayudan a demostrar que no obtienen ganancias. Se acaba de denunciar el descubrimiento de una pérdida de 50 mil millones de dólares en beneficio de empresas mexicanas que han ocultado sus ganancias. Casos que se repite en México de manera ordinaria y permanente.
4. Mientras tanto, de manera paralela, a miles de millones de trabajadores con bajos y miserables salarios se les obliga a contribuir con su trabajo, así como mediante pagos directos e indirectos de impuestos a un presupuesto público que al distribuirse apenas les tocan migajas bajo la mesa del gran banquete empresarial. A los trabajadores se les obliga a pagar el mayor porcentaje para el presupuesto público y a cambio de ello reciben servicios públicos muy deficientes, tales como hospitales con carencia de camas, enfermeras, médicos, medicinas, instrumental quirúrgico o escuelas carentes de edificios, profesores, espacios y demás condiciones para una buena educación. ¿No es acaso el presupuesto una forma más de burlase de los trabajadores queriéndoles ver la cara de tontos, mientras los ricos pagando poco reciben todos los beneficios?
5. Es risible y, hasta repugnante, ver (como en el mercado) cómo los partidos y sus legisladores piden y regatean algunos miles de pesos para un ramo quitándoselo a otro como si con esas medidas mejoraran las cosas. En vez de que las izquierdas con concentraciones masivas obliguen al gobierno y a los legisladores a destinar al gasto social, a los campesinos, a la salud, a la educación, etcétera los más grandes porcentajes, como si estuvieran en el mercado gritando “quién da más” buscan esconder la necesidad de una profunda reforma fiscal progresiva donde los inversionistas tengan la obligación de pagar de acuerdo a sus millonarias ganancias y no se dediquen a hacer Teletones, Juguetones y demás actividades asistenciales que sólo buscan evitar el pago de impuestos.
6. Si los inversionistas, los grandes multimillonarios, pagaran los impuestos que les corresponden (como en otros países) tendríamos el doble del presupuesto público. Habría dinero para todo. Pero los gobiernos priístas y panistas, al actuar como representantes empresariales, han querido imponer impuestos a todos para ayudar al enriquecimiento mayor de unas cuantas familias que cuando más entregan el 10 por ciento. ¿Con qué argumentos se evitan gravar artículos suntuarios como los caros automóviles, los aviones, los lujosos viajes turísticos o las joyas por ejemplo? Simplemente porque son fuentes de empleo y suelen pagar impuestos. Siempre contará la poderosa burguesía saqueadora de las riquezas del país con los argumentos necesarios para justificar sus privilegios y con los legisladores del PAN y el PRI para defenderlos.
7. Por eso el presidente ilegítimo Felipe Calderón propuso ayer a la Cámara de Diputados un incremento al presupuesto de seguridad y justicia de 39 por ciento en términos nominales con respecto al del año pasado. Argumentó que este problema representa el “principal desafío” para el país. Al entregar ascensos a 2 mil uniformados y reconocimientos a elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) en las instalaciones de la corporación, pugnó por la aprobación de esta propuesta e insistió en su llamado a los gobiernos estatales y municipales a que trabajen con la Federación para acabar con el cáncer de la delincuencia. En lugar de destinar la mayor cantidad del presupuesto para resolver problemas directos y urgentes de la población la política calderonista se encamina a militarizar más al país.
8. Luego de la firma del Acuerdo de Seguridad, el Ejecutivo presentó un balance de las acciones realizadas desde la firma del citado documento y señaló que las fuerzas federales han detenido a 35 secuestradores y tres bandas, y liberado a 338 personas plagiadas en esta administración. Pero no dijo cuantos policías y militares han muerto ni tampoco habló de los asesinatos sufridos por personas inocentes. Como este ejemplo de desvío presupuestal se han dado mucho más, sobre todo aplicando el subejercicio presupuestal en rubros como salud y educación a pesar de las grandes necesidades de presupuesto que se registra en esos sectores. La discusión y la aprobación del presupuesto público son un nuevo engaño y manipuleo al pueblo. Se espera que el FAP movilice a la población y no caiga en las prácticas de mercadeo.
* Argenpress

Leave a comment

Filed under economy, News, Politics, Projects

Ernesto Carmona: El lado oscuro del Chile de hoy

¿Qué ha cambiado en Chile desde que fue derribado el gobierno democráticamente elegido de Salvador Allende? Han transcurrido 35 años, 17 de dictadura militar y 18 de “transición a la democracia” conducida por una coalición hegemonizada por los partidos Socialista, Demócrata Cristiano y Por la Democracia, seguidos de otros menores, como el partido Radical, llamada Concertación de Partidos por la Democracia.
La primera observación es que la “transición” lleva ya más tiempo que la dictadura. Pero las condiciones de vida del pueblo han empeorado dramáticamente desde la época de Allende. Y hay poca cabida para protestar. Hoy existe una perversa democracia formal que limita el acceso de los pobres a la política y excluye de cualquier participación a la minoría comunista y a otros grupos izquierdistas. Existe un sistema binominal de elecciones que fue creado precisamente para que dos grandes bloques –la derecha y la Concertación– se alternen perpetuamente en el poder, tal como ocurre con los demócratas y republicanos en EEUU.
El fin de la dictadura no fue sólo el resultado de la lucha del pueblo, que aportó generosamente su sangre, instigado por quienes hoy gobiernan al país, sino que prevaleció un acuerdo político impulsado por los mismos factores internacionales que provocaron la caída de Salvador Allende, es decir, EEUU, la CIA, la USAID, el Fondo Nacional para la Democracia (NED, su sigla en inglés) y las grandes corporaciones transnacionales, cuyos negocios de explotación de los recursos naturales mejoraron notoriamente en estos últimos 18 años, según todos los indicadores. Los sectores que producen mayores ganancias al capital local e internacional son la minería del cobre, que es 70% privada, y la industria de la celulosa que se extrae de los bosques del territorio indígena, entre muchos otros rubros.
Neo-derecha “progresista”
La dictadura sigue presente, pero con otra apariencia, en el exitoso modelo de “desarrollo democrático” que padece Chile, pero que se exporta como imagen envidiable para otros países. La carta magna de la dictadura, que data de 1980, ha sido legitimada por sucesivas reformas constitucionales “de parche” concertadas por el gobierno con la derecha parlamentaria. Cada vez que tienen la oportunidad, las organizacionales patronales de la derecha económica manifiestan su satisfacción por la marcha de sus negocios bajo la administración concertacionista, particularmente bajo el sexenio presidencial de Ricardo Lagos (2000-2006).
En estos 18 años de “transición a la democracia”, la Concertación se convirtió en una neo-derecha, con tintura socialista y social cristiana, como ocurrió antes con los partidos “progresistas” en Europa y en otras latitudes, donde la social democracia imitó a la democracia cristiana como nueva expresión partidaria renovada de la derecha tradicional. El socialismo de hoy no es el mismo de los tiempos de Allende. El partido del presidente inmolado que pretendió realizar reformas sociales involuciona por el mismo camino que siguieron antes sus colegas socialistas de España y Francia, los laboristas del Reino Unido, el partido “trabalhista” de Brasil y tantos otros. El Chile de hoy se puede transitar libremente pero por carreteras privadas. Santiago tiene una red de autopistas urbanas que cobran. La gente se ve triste porque está endeudada, aunque existe algo de trabajo, pero precario y “flexibilizado”. Los empleadores no tienen que complicarse con la seguridad social de sus trabajadores. La educación, la salud y la previsión social se han privatizado, convirtiéndose en negocios o “industrias”
Una nueva clase política de apariencia “democrática y progresista” se incrustó en la superestructura del poder del Estado para administrar la expoliación del pueblo chileno y de sus recursos naturales con mayor “eficiencia” que los militares y con pocos reclamos de los trabajadores, gracias al control de la Concertación sobre la Central Unica de Trabajadores (CUT). Esa clase política también ha puesto en marcha un proceso de corrupción a expensas de los fondos públicos sin precedentes en la historia política republicana del país.
Los rebeldes son jovenes
Los disidentes, incluidos cientos de miles de izquierdistas allendistas, no tienen cabida en esta democracia, porque el sistema electoral binominal les bloquea su acceso al Parlamento. Los jóvenes se niegan a inscribirse voluntariamente en los registros electorales. O sea, rehúsan adquirir el derecho al voto. Una vez inscritos tendrían la obligación de concurrir a votar a riesgo de severas sanciones. Si el derecho a voto no se ejerce, en Chile hay castigo. Y el gobierno pretende legislar una inscripción automática al cumplirse la mayoría de edad de 18 años, manteniendo la obligatoriedad del voto, en un esfuerzo desesperado por recuperar la representatividad perdida. Paradojalmente, quienes se oponen a esta medida totalitaria son los propios herederos políticos del pinochetismo que ahora juegan al populismo electoral al mejor estilo del Partido Popular español.
Cuando algunos sindicatos que no están bajo el control de la Concertación y ciertos sectores de la sociedad chilena manifiestan su descontento con el nuevo modelo político-económico que favorece a los ricos, son brutalmente reprimidos por el gobierno nominalmente “socialista”, en nombre del sagrado sistema legal heredado de la dictadura que garantiza la expoliación neoliberal. Los más afectados han sido los sindicatos de trabajadores subcontratados –o tercerizados con empleo precario y “flexible”–, los estudiantes y la etnia mapuche, cuyo territorio permanece ocupado militarmente por años, sin nada que envidiarle a Palestina. Y al igual que Israel, Chile hace caso omiso a las recomendaciones de los organismos de derechos humanos de Naciones Unidas. La región mapuche, con sus habitantes en extrema pobreza perpetua, es un territorio ocupado por Carabineros bajo permanente estado de sitio, mientras sus tierras son explotadas por las industrias madereras de los grupos económicos más ricos de Chile.
El gobierno de la socialista Michele Bachelet eligió el camino de la represión, hasta con 1.500 detenciones de jóvenes estudiantes en el mes de julio 2008. La policía militarizada de Carabineros ejerce una brutalidad sin restricciones, incluso en detenciones regulares ordenadas por algún tribunal. El fallecimiento del jefe policial en un accidente aéreo en Panamá, mientras andaba de compras con su familia y ciertos allegados, fue convertido en tragedia nacional por el gobierno y los medios de comunicación, con duelo oficial y un derroche propagandístico que elevó al difunto a la categoría de un santo.
El rol de los medios
Todo esto ocurre mientras existe una creciente criminalización de la protesta civil, que comenzó reduciendo a 14 años la responsabilidad penal de los jóvenes. Los estudiantes que protestan en las calles corren el riesgo de ser procesados como autores de crímenes, no de desórdenes públicos, como ya ocurre en países como El Salvador, que hizo suya la ley antiterrorista de EEUU, la Patriot Act. Sin embargo, cuando un estudiante de 15 años es detenido y apaleado por Carabineros en las calles de cualquier ciudad, debe permanecer detenido hasta que sus padres vayan a rescatarlo a la comisaría. Es decir, hay un doble estándar entre los derechos ciudadanos y la responsabilidad penal que siempre opera contra los jóvenes.
El debate parlamentario se realizada entre cuatro paredes, casi igual que en los tiempos de la dictadura, sólo que ahora la sala es más grande y hay más protagonistas de la clase política disfrutando de un salario que pagan “todos los chilenos”. Tampoco hay debate público democrático en la prensa, donde no hay acceso para todas las opiniones ni existe cabida para los críticos y disidentes. Los grandes medios de comunicación –cuya propiedad está súper concentrada– apoyan las medidas represivas y demás políticas del gobierno que son del agrado de los grupos económicos y de los poderes fácticos. Los medios practican un doble juego de apoyo y crítica, aunque las portadas más populares se dedican a temas banales. Dos empresarios controlan la prensa escrita del país, Agustín Edwards y Alvaro Saieh, a través de sus diarios insignia El Mercurio y La Tercera. La televisión exhibe el mismo signo ideológico, estigmatiza las protestas sociales, cultiva la banalidad y criminaliza peyorativamente a sus protagonistas a través de todos los canales. El candidato presidencial Sebastián Piñera, que es la versión local de Silvio Berlusconi, tiene su propio canal de televisión, mientras otro responde al Vaticano, un tercero pertenece al multimillonario Ricardo Claro, del Opus Dei, otros dos pertenecen al magnate mexicano Angel González y el canal del Estado es co-gobernador por los intereses comunes de un directorio acordado en cuotas entre la derecha y la Concertación.
Diputados “elegidos” a dedo
Resulta imposible describir in extenso en una simple crónica al Chile de hoy, a 35 años de la muerte de Salvador Allende. Hay múltiples brochazos para pintar esta situación. Por ejemplo, en estos días los chilenos se enteraron de la asunción de un nuevo diputado que jamás fue sometido al voto popular. Se trata del reemplazante socialista del fallecido Juan Bustos, presidente de la Cámara. La ley permitió que el sucesor fuera designado a dedo por el partido del difunto. El premio recayó en Marcelo Schilling, que se hizo célebre como organizador de “La Oficina”, una instancia de espionaje interno creada por Patricio Aylwin (2000-2004) que Ricardo Lagos convirtió en la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), para vigilar a los disidentes domésticos.
Los empresarios exportadores de productos primarios como uvas, manzanas y peras llevan años quejándose de la devaluación del dólar, que es un fenómeno mundial, no chileno. Con dinero proveniente de las ventas del 30% del cobre que el Estado sigue poseyendo (Allende nacionalizó el 100% de ese recurso), el Banco Central destinó 8 mil millones de dólares para comprar dólares durante todo 2008, haciendo subir artificialmente el precio de la divisa extranjera en el mercado interno a fin de beneficiar a los exportadores. Con esta medida se desató una inflación que eleva dramáticamente el costo de la vida y de la energía, que es básicamente importada como gas de Argentina. De paso, se violó una de las sagradas normas de la economía neoliberal, al manipular “la mano libre del mercado”, pero esto no le importa a los diarios como El Mercurio, que defienden a sangre y fuego el neoliberalismo. El ministro de Hacienda Andrés Velasco llegó a decir que las últimas cifras de aumento del desempleo son buenas porque indican que hay más gente buscando trabajo (sic).
…Y echaron a mi vecino…
Chile fue el país más golpeado por el retrógrado experimento neoliberal mundial que comenzó en los años 70. Precisamente para esa experimentación con un pueblo atado, encarcelado o asesinado, sin capacidad de reclamar, se estableció una dictadura militar. Hoy sus cifras macroeconómicas son buenas, se muestran como ejemplares para otros países, pero los números benefician exclusivamente a los que ya son ricos y al capital extranjero. Los grandes empresarios suelen decir por televisión que ahora sí el país va por “el camino correcto” del crecimiento. Pero crecimiento ¿para dónde? ¿Hacía qué?… Mientras yo escribía esta historia en esta mañana de lunes, vino la policía, un tribunal y la fuerza policial a desalojar y lanzar a la calle a mi vecino de clase media porque no ha pagado su departamento… Como diría Bertold Brecha, ¿cuándo vendrán por mí?…

http://www.argenpress.info/2008/09/35-aos-de-salvador-allende-el-lado.html

Leave a comment

Filed under economy, Human Rights, Politics, Resistance

León Bendesky: Desigualdad

Las estadísticas sobre las condiciones económicas y sociales de la población, en cualquier parte del mundo, son siempre cuestionables. En este campo se pueden supuestamente probar o, con un poco menos de suficiencia, se pueden proponer argumentos que son prácticamente contradictorios.

Ese rasgo de falta de certeza de las cifras que se citan para discutir el tema de la pobreza y la desigualdad no hace, por supuesto que ella desaparezca. Está, en cambio, profundamente asentada en las sociedades modernas.

Pero tampoco es un fenómeno nuevo. Plutarco, el famoso escritor griego del siglo uno y sacerdote de Apolo en Delfos, sostenía que “la desproporción entre los ricos y los pobres es la más antigua y la más irremediable dolencia de todas las repúblicas”.

Sobre esto no debe haber muchas dudas. Sin embargo, parece un asunto relevante que la capacidad de crear más riqueza, junto al discurso librecambista y democrático se siga acompañando de la pobreza y la desigualdad social, y que en muchos casos éstas sean crecientes.

Medir la pobreza y la desigualdad es un asunto cargado de contenido político y pone en entredicho muchas de las políticas públicas que se aplican hoy de manera muy generalizada.

El Banco Mundial propuso en su Informe Anual sobre el Desarrollo de 1990 una aproximación a la pobreza, que consistía en medir aquellos que vivían con menos de un dólar al día. La misma escala de medición ya mostraba la precariedad existente e indicaba los enormes niveles de desigualdad que hay al interior de las sociedades y entre ellas. En todo caso, esa fue una base para proponer el programa para reducir la pobreza a la mitad para 2015. Todo indica que tales propósitos quedarán muy cortos en su alcance.

El banco ha revisado sus cifras de pobreza (puede verse una nota publicada por la revista The Economist, el 28 de agosto pasado). El ejercicio depende, como todos los de este tipo, de la base de medición que se toma y que tiene que ver con la canasta de bienes de consumo y sus precios, con las que se compara la capacidad de gasto de las personas.

El caso es que se han revisado las cifras de los pobres en 15 países en los que se pudo hacer la cuantificación correspondiente y, según esa institución, hoy son pobres quienes no alcanzan un consumo básico equivalente a 1.25 dólares diarios. De tal manera que con las cifras de 2005 estiman que en esos países había 879 millones de pobres según el estándar de un dólar diario, pero subía a un millón 399 mil con el nivel de 1.25 dólares por día.

Las líneas de pobreza, cualquiera sea su patrón de referencia, tienen una esencia casi mítica: es pobre quien tiene para gastar uno o 1.25 dólares diario, pero en realidad no hay diferencia significativa con quienes rebasan ese nivel incluso en un porcentaje que puede ser relevante.

Esos resultados pueden dejar contentos a más de un presidente de algunos países o a sus secretarios de desarrollo social, pero son bastante inútiles. El hecho de que se pueda decir que la pobreza disminuya incluso en esos términos o de que crezca el ingreso por habitante –el promedio–, o bien, la mediana del ingreso –el valor que está a la mitad de una serie– que recibe la población, es compatible con un aumento de la desigualdad.

En México, por ejemplo, además de tener mediciones a partir de establecer la línea de pobreza, con las limitaciones que esto tiene, se cuenta con datos sobre la distribución del ingreso que se genera. Así, sabemos que 10 por ciento de los hogares, o sea, alrededor de 2.6 millones de ellos o 10.6 millones de personas, concentran una tercera parte del ingreso total. Si tuviéramos la medición por cada uno por ciento de los hogares, dicha concentración será mucho más elevada. En el otro extremo, 10 por ciento de los hogares más pobres concentra apenas 1.5 por ciento del ingreso total.

La desigualdad económica y social es incompatible con las recetas de política que se quieren aplicar para alentar el crecimiento de la producción y del empleo. Así, basar el aumento de la inversión en el ahorro no es factible cuando la mayor parte de la población incurre en un ahorro negativo, como puede desprenderse de los datos del endeudamiento en tarjetas de crédito, compra de autos e hipotecas, mientras otra parte, la mayoría, no tiene ingresos suficientes para cumplir con la ecuación que indica que el remanente del ingreso menos el consumo es lo que se ahorra, y menos aún cuando aumenta la inflación.

El arreglo institucional en el sistema bancario va también en contra de ese objetivo; ni los instrumentos que ofrece ni sus prácticas de servicio, como ocurre con los enormes márgenes de intermediación (la diferencia entre lo que pagan por captar el dinero del público y lo que cobran por prestarlo) o las brutales comisiones que cargan por todo, no constituyen elementos de aliento económico; en cambio son sumamente rentables para esas empresas.

Visto desde una perspectiva eminentemente económica, tal y como se formulan las teorías y se aplican las medida de gestión pública, la desigualdad es un factor de ineficiencia muy grande.

Leave a comment

Filed under Blogroll, economy, justice, Politics

Our Words In Resistance: ¿Qué quizo decir Germán Martínez con Guanajuatizar?

No queda claro qué quiso decir Germán Martínez Cázares, presidente del Partido Acción Nacional, cuando llamó a guanajuatizar el país entero.

Quizá se refería al pueblo de la ciudad amotinado en 1767, cuando el rey español ordenó la expulsión de los jesuitas, por tener la osadía de predicar la doctrina de la soberanía del pueblo y cuando el virrey Carlos Francisco de Croix recordó a los habitantes “que nacieron para callar y obedecer y no para discurrir ni opinar en los altos asuntos del gobierno”.

O al mismo pueblo que en 1810 siguió entusiasmado a Miguel Hidalgo desde el pueblo de Dolores, y al que en San Miguel se unió bajo el estandarte de Guadalupe y junto con Allende, Abasolo, los Aldama y otros criollos, crecieron en Celaya y llegaron a Guadalajara para abolir la esclavitud, reducir la opulencia y la indigencia y buscar la educación del pueblo, hasta ser derrotados por los mismos que después traicionaron los ideales insurgentes en el complot de las Tres Garantías.

Quizá se refiere a José María Luis Mora, el que con Valentín Gómez Farías hizo el primer intento en 1839 de separar las funciones de la Iglesia y del Estado, para desaparecer lo que él llamaba una terrible aberración.

Quizá tenía en mente a Ignacio Comonfort, combatiente frente a la invasión norteamericana, y proclamador del Plan de Ayutla contra la tiranía de López de Santa Anna. Al general Santos Degollado, hijo del insurgente Francisco Degollado y colaborador de Melchor Ocampo, que luchó contra los conservadores centralistas, y se adhirió a la revolución de Ayutla. Fue gobernador liberal de Jalisco, y luchó contra los invasores franceses; y participó con Juárez en las Leyes de Reforma.

Puede ser también que Germán Martínez haya recordado la figura de Praxedis Guerrero, el batallador mexicano que defendió los derechos de sus compañeros trabajadores en los Estados Unidos, fundó en Arizona la revista Alba Roja; en México formó la Junta Auxiliar de Obreros Libres y después fue miembro de la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano con los hermanos Flores Magón, para lograr en México la liberación de la servidumbre de los peones de las haciendas.

Quizá también recordó los heroicos maestros de las Misiones Culturales que fueron bárbaramente desorejados y asesinados en San Felipe Torres Mochas por instigación del cura párroco.

Otro nombre que pudo venir a la memoria de Germán Martínez fue el de don Ignacio García Téllez, leonés, cuya tesis profesional fue precisamente “Los Impuestos en México” (hoy tema central en la reforma petrolera); se opuso a los tratados de Bucareli; luchó por la igualdad civil de la mujeres, fue rector de la UNAM, Secretario de Educación y fundador del Instituto Politécnico Nacional y de las escuelas para trabajadores, participó, al lado del presidente Lázaro Cárdenas, en la redacción de las leyes de expropiación petrolera; fue solidario con los refugiados republicanos españoles y fundador del Instituto Mexicano del Seguro Social, hoy tan disminuido por los gobiernos neo-liberales. Con patriotas como García Téllez bien valdría la pena guanajuatizar la República.

O bien, sí Germán Martínez, quiso decir guanajuatizar el país para cubrirlo de azul, debería de llamarlo con otro nombre, debería utilizar el término salinizar el país, recordando que en el año de 1991, ante las protestas de los panistas en el estado de Guanajuato, aduciendo el triunfo de Vicente Fox, Carlos Salinas de Gortari, obligó a los diputados de esa legislatura, Congreso con mayoría absoluta del PRI, a nombrar Gobernador Interino a un panista, el alcalde leones, Carlos Medina Plasencia, para de ahí darle la siguiente gubernatura al recordado Gobernador viajero, Vicente Fox, y seguir con gobiernos panistas impuestos como en los mejores tiempos del PRI, por ese motivo creo que Germán Martínez debería llamar al vino-vino y al Pan- Salinismo.

4 Comments

Filed under Blogroll, Columns, economy, Politics