GABRIELA CAÑAS: UN CAFÉ CON… ILAN STAVANS

A la hora del café, ya nadie pide un expreso en la mesa 17. Ilan Stavans sale del taxi con aspecto de guiri, camisa en tonos verdes y maletón de los que hay que facturar sí o sí. Viene de Barcelona; antes, de Chile y antes de eso, de Massachusetts. Pasa por Madrid fugazmente antes de volar otra vez hacia Tel Aviv. Sólo las gafas denotan su naturaleza profesoral. Aterriza en el céntrico Café Gijón de Madrid, un lugar de reminiscencias literarias donde el camarero de turno se inquieta por el abultado equipaje y la estrecha comanda. Ilan Stavans pide una gaseosa y le traen un agua mineral con gas. El avión y los aeropuertos le han deshidratado. La funcionaria de la Embajada americana que nos ha puesto a tiro a este lingüista titular de la pionera cátedra de Spanglish de la Universidad de Massachusetts ha pedido una tónica. Cuenta que al día siguiente Ilan Stavans concederá dos entrevistas a Radio Sefarad de Madrid; una en español sobre temas culturales; otra en inglés, sobre asuntos varios.

Stavans (México, 1961) trabaja ahora en la literatura judía de la diáspora, pero también es escritor, crítico cultural, lingüista (ya está dicho) y especialista en Spanglish, que es la faceta que más impresiona aquí y la que mayor desprecio le ha reportado. La traducción al spanglish de Don Quijote de la Mancha, “of which nombre no quiero remembrearme”, es para muchos puristas un sacrilegio o, peor todavía, una auténtica chorrada. “To come to España y hablar de spanglish es ser Quixote”, confiesa. “People in la Península just don’t get it, no les entra en la head que en los Unaited Estados la civilización latina is a new way de ser hispano. Ser atacado is an inspiration”.

Está acostumbrado al desdén. Pero su trabajo y los datos, dice, hablan por sí solos: 45 millones de personas en Estados Unidos hablan algún tipo de spanglish. Hace años empezó siendo una necesidad por el desconocimiento del inglés por parte de los hispanos que emigraban al norte, pero hoy es una alternativa. Afirma que en Estados Unidos se está perdiendo el español -una lástima; él es un apasionado del castellano- y que graduarse en Spanglish ya es allí una herramienta que facilita encontrar empleos de calidad.

El gran motor del spanglish es el electoralismo y el interés mercantil. Obama y McCain lo están usando en su carrera electoral. Saca de su bolsa de viaje tarjetas Hallmark de las que se usan para felicitar el cumpleaños o la Navidad. Todas están en spanglish. ¿De qué nos asustamos los españoles? “Toda la publicidad de Vueling es puro spanglish”, sonríe.

Debe correr a la Casa de América a dar una conferencia y no ha tenido tiempo de pasar por el hotel para ducharse, pero está dispuesto a cambiarse en un cuarto de baño con tal de seguir la charla sin prisas. Le he pedido que me escriba en spanglish las frases antes citadas por él, aunque algunas son de nueva inspiración: “My name es Ilan Stavans, lingüista, cultural critic y revoloteador”. Antes de marcharse le aseguro que me ha resuelto la entrevista él mismo, y entonces bromea: “Bueno, entonces ya me pasarás las regalías”. La funcionaria de la embajada comenta que en España más bien se usa el término “derechos de autor” o, más simplemente, copyright.

http://www.elpais.com/articulo/ultima/spanglish/is/my/face/corazon/identidad/elpepuult/20080616elpepiult_2/Tes

Leave a comment

Filed under Blogroll, Columns

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s