Anamaría Ashwell: Monsanto y el maíz de México

Hace varios años, cuando el helado de Ben and Jerry’s en homenaje a los Grateful Dead, cuyo sabor es Cherry García, imprimió en su empaque una etiqueta que decía “Estamos en contra de la hormona bovina recombinada. Las familias de granjeros que nos proveen de leche y crema se han comprometido a no utilizar en sus vacas la hormona rBGH…” era el momento para que todos en el planeta –no solo en Burlington Vermont donde se elabora este helado artesanal y de culto– nos pusiéramos a pensar en lo que estaba detrás. Porque lo que estaba detrás era Monsanto; es decir, una de las compañías con el historial más negro –por contaminación irreversible de suelos y aguas, así también por prácticas empresariales siniestras (ver Barlett, D y Steele J. La cosecha de miedo de Monsanto en Vanity Fair, mayo 2008)– que se conoce en EU.

De investigaciones independientes como ésta sabemos hoy de los recursos legales y tráfico de influencias que son su practica empresarial para atacar o defenderse por actos consumados contra de la salud y la ecología y que son dignos de una película de terror. Por eso, cuando en 2006 Jesús Madrazo Yris director para América Latina de Monsanto anunció inversiones millonarias –24 millones de dólares– para “mejorar las semillas híbridas de maíz” en México, esa era una noticia que no había que celebrar. Sin apenas percatarnos, Monsanto inmediatamente después se unió con Bayer y Gruma para emprender un “modelo agroempresarial” en 7 mil has. de Chiapas, cuya producción se vendió (según el diario Reforma 14–05–2008) casi en su totalidad a Maseca. Milpas campesinas chiapanecas fueron sembradas 7 mil 45 sacos de solo dios sabe qué tipo de semillas modificadas y se volvieron más productivas gracias a 3 mil 375 toneladas de fertilizantes y ¡3 mil 854 litros de insecticidas! en un solo ciclo agrícola.

Monsanto la inició John Francis Queeny, en San Luis Missouri, en 1901 con la producción de sacarina que hasta entonces sólo se importaba a USA desde Alemania. Le puso el nombre de “Monsanto Chemical Works” porque era el nombre de su esposa. La compañía se expandió hasta producir derivados de vainilla, cafeína y drogas sedativas y laxantes. Cuando a Queeny le diagnosticaron cáncer en 1920 Monsanto se volvió verdaderamente Monsanto, un emporio global, bajo la dirección de su único hijo édgar.

La compañía se expandió en poco tiempo hacía la producción de goma, aditivos para combustibles, plásticos, resinas, cafeína artificial, líquidos industriales, vinil, detergente para lavaplatos, anti congelantes, herbicidas, pesticidas y fertilizantes. Su gran salto ganancial vino, sin embargo, en 1981 cuando creó un centro de investigación de biología molecular y se avocó a desentrañar la genética de plantas y semillas comestibles. En 1982 los científicos de Monsanto lograron modificar genéticamente células vegetales. Ernest Jaworski, director del programa, declaró a la prensa estadounidense: “A partir de ahora es posible introducir virtualmente cualquier gen dentro de la célula de una planta con la meta final de aumentar la productividad de las siembras”.

A raíz de esto, en 2002 Monsanto se reorganizó y eliminó su producción de químicos y fibras sintéticas para concentrarse en el negocio de semillas modificadas de algodón, soya, canola y maíz. La responsabilidad legal y social por contaminación de por lo menos 50 sitios, pendientes de posibles juicios legales en su contra, producto de su anterior historial como industria química, fue minimizada. Por eso pocos saben que Monsanto, antes de esta reorganización como empresa agrícola, producía industrialmente dioxina, derivado de la producción del insecticida que vendía bajo el nombre de 245 T, entre 1929 y 1995. Dioxina es una combinación de químicos altamente tóxicos que provocan enfermedades del corazón e hígado y alteran el sistema reproductivo humano. Por más pequeñas las cantidades utilizadas éste persiste por tiempo indefinido en el suelo y se acumula en el cuerpo humano. En su versión más tóxica provoca cáncer. En 1949 una caldera que cocinaba este herbicida explotó en la planta que Monsanto tenía en Nitro, Virginia Occidental. Cientos de trabajadores y residentes se enfermaron. Monsanto minimizó el accidente y continuó su producción: en 1960 produjo el Agente Naranja, el poderoso herbicida con dioxina, que el ejército norteamericano utilizó en Vietnam para destruir la foresta y la jungla durante la guerra. En 1969 dejó de producirlo pero la contaminación de suelos y agua que dejó en Nitro, así como la salud deteriorada de sus residentes, persistió y existe hoy una demanda legal en su contra (Monsanto alega que esta inconformidad no tiene méritos y que se defenderá “vigorosamente” en la corte). Así también sucedió en Anniston, Alabama donde Monsanto, entre 1929 y 1971 produjo PCBs; un líquido refrigerante para transformadores y equipos eléctricos. Los PCBs son tóxicos en extremo y provocan daños al sistema inmunológico, endócrino y reproductivo en humanos. 37 años después de que Monsanto detuvo esa producción, la planta y las tierras de la fábrica son consideradas las más contaminadas y peligrosas para humanos en EU. Los residentes de Anniston, después de una batalla legal larga y costosa, lograron que Monsanto inicie la limpieza y la compañía tuvo que pagar 550 millones de dólares a los residentes pero las personas, el suelo y los ríos de Anniston permanecerán contaminados para siempre; mientras tanto los trabajadores y residentes de otra planta similar, en Groesfaen, Gales en la Gran Bretaña, lidian con la misma situación: todos lo que fueron expuestos por la fábrica de Monsanto viven hoy contaminados con PCBs. En 1993 la agencia federal que regula comestibles y drogas en Estados Unidos (FDA) aprobó el uso comercial de una hormona artificial rBST (bajo el nombre Posilac) desarrollada por Monsanto para incrementar la producción de leche en vacas. Cuando granjeros estadounidenses rehusaron utilizarla e informaron a sus clientes que sus vacas estaban libre de la hormona (tiene efectos secundarios en el ganado aunque a corto plazo no se ha comprobado efectos negativos en humanos) Monsanto inició una batalla legal en contra de la etiquetación de productos lácteos que indicara al consumidor que estaban libre de la hormona.

Monsanto argumenta hoy que sus años de contaminación ambiental y de daños a la salud pública quedaron atrás. Hoy se presenta como una compañía agroindustrial, cuyos productos son la gran promesa para elevar productividad agrícola y mejorar la balanza alimenticia mundial. Pero al mismo tiempo que comercializa sus semillas alteradas y patentadas (nadie puede certificar las consecuencias de la siembra y consumo de algunas de éstas –a largo plazo– sobre suelos y en la salud humana) paga a un ejército de abogados y empleados para perseguir y demandar a cualquier agricultor que infrinja las patentes de sus más de 624 semillas genéticamente modificadas. Con todos los recursos imaginables, Monsanto patrulla y vigila todos los lugares del planeta donde venden y siembran sus semillas. Si son semillas modificadas del maíz, por ejemplo, el que las usa puede contaminar variedades criollas dejándolas también estériles o alteradas –eso no le incumbe y más bien le conviene a Monsanto– pero el agricultor no puede guardar las semillas modificadas ni prestarlas ni venderlas a otro so pena de un juicio cuya meta es quebrar al “infractor”. Monsanto engancha así para siempre, obligando a comprarles semillas en cada nuevo ciclo agrícola y lo que aparentemente sale más barato y productivo a corto plazo en realidad somete al agricultor a una versión moderna de la tienda de rayas. El peligro de contagio a las semillas nativas del maíz, volviéndolas estériles o con composición alterada, es, además, una realidad.

Los campesinos maiceros de México, los guardianes milenarios de la cultura culinaria y artística mesoamericana del maíz ¿serán las siguientes víctimas de Monsanto?

Leave a comment

Filed under Blogroll

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s