Juan Carlos Cena: Colapsó el transporte nacional

Cromañón es sinónimo de dolor y muerte. En enero del 2005 anunciaba que se iba a producir un Cromañon ferroviario.

Por ese entonces manifestaba: No es un presagio, sino una certeza. Debemos estar atentos, alertas, despiertos, sin espantarnos, reconociendo que estamos bajo la influencia del planeta Cromañon que irradia muerte. En un artículo titulado ¡Alerta! Se viene el Cromañón ferroviario (16-1-05 en la Agencia Argenpress y otros medios)

Hoy digo que el Cromañón se produce, todos los días, en rutas, calles, vías férreas y en el aéreo, donde están involucrados todos los medios del transporte nacional.

Hoy se manifestó en un paso a nivel, que dejó como saldo fatídico 18 muertos y sesenta y cuatro heridos, algunos de gravedad, (información hasta las 18 horas del 9 de marzo del 2008)

Pero que importa este accidente si el lucro es más fuerte, como en Cromañón, donde no hay seguridad ni puertas de salida de emergencia. En el lucro no hay puertas de salida de emergencia, ni prevenciones y más si los que viajan son trabajadores, empleados, estudiantes. Las muertes no importan. Las muertes de los argentinos, y más, si son jóvenes no interesan y si son morochos, ni que hablar.

El accidente de hoy, no es pura casualidad o apareció de repente la fatalidad. La casualidad o la fatalidad no son ni pueden ser otra cosa que el efecto de un hecho desconocido, pero este suceso ocurrido en esta madrugada, del día domingo 9 de marzo, no es producto de la casualidad, sino de las causalidades que devienen del colapso del Sistema Nacional de Transporte. Causalidades en la que hay responsables con nombres y apellidos, comprometidos directos por estas siniestralidades. Son causalidades perversas. Son causalidades producidas por decisiones políticas que tienen más que ver con el lucro que con el bienestar social del pueblo.

El gobierno y medios de comunicación

Desde los atriles, pupitres, medios de comunicación masiva, con sus periodistas afines a la multiplicación de la mentira se ha tratado de enturbiar la realidad. Se ha aplaudido la Ley Nacional de Seguridad Vial, que son sólo normas de comportamiento. Pero no se ha anunciado un verdadero plan vial integrado donde estén contempladas las obras públicas ampliatorias de la red de carreteras. No se ha tenido en cuenta la producción de la Industria del Transporte Automotor, la saturación que produce esa producción anárquica en las rutas y accesos de entrada y salida de las ciudades, que ocasiona una multiplicación geométrica los siniestros.

Los medios de comunicación cómplices, con sus raras excepcionalidades, callan o aparentan ignorar cuando hablan de accidentes, la importancia del ferrocarril y su ausencia, y que si estuviera presente ¿cuántos accidentes dejarían de ocurrir? Nada importa, sólo el lucro.

Siniestros viales

Hasta septiembre del año 2007 hubo aproximadamente 12.696 siniestros viales graves que ocasionaron 8.172 víctimas fatales y 28.196 heridos graves en accidentes viales dentro del ámbito de la República Argentina, representado un incremento del alrededor el 30 por ciento respecto al año pasado.

El ombudsman Eduardo Mondino señaló que ‘Argentina ha dejado de ser un país con accidentes para pasar a ser un país con siniestros, por lo que debemos referirnos a la existencia de una verdadera endemia social. Como estos siniestros son el resultado de una sumatoria de factores predeterminados y evitables, se advierte la necesidad de una política de Estado para prevenirlos’.

Entre otras cuestiones, deben atribuirse responsabilidades correctamente: ‘A una sociedad anómica se suma un Estado ausente o, en el mejor de los casos, con acciones meramente espasmódicas y por lo general superficiales’.

Durante 2006 se produjeron, por siniestros viales ocurridos en todo el país, 7.557 víctimas fatales. Debe llamarnos la atención el incremento de siniestros viales que generaron lesiones o muertes en los últimos 8 años: en 1999 hubo 74.547 siniestros y en 2006 llegaron a 126.016 los siniestros. Las pérdidas económicas estimadas por siniestros viales alcanzaron los 1.000 millones de pesos entre julio de 2006 y julio de 2007.

Eduardo Mondino enfatizó que ¨la desarticulación de la red ferroviaria nacional y las pésimas condiciones de los servicios ferroviarios existentes han causado un inusitado crecimiento del tránsito vehicular a motor ‘para el cual Argentina no está preparada ni en su infraestructura ni en lo relativo a su desarrollo normativo¨.

La misma organización Luchemos por la Vida, lleva un recuento de la cantidad de muertos a partir de las estadísticas oficiales. Si bien son cifras provisorias, no dejan de ser espeluznantes cuando habla del país de los siniestros y no de los accidentes. La cifra de 8.014 personas fallecidas en el 2007 implica un promedio de unas 668 víctimas por mes y un promedio de 22 muertes por día. Comparado con el año anterior, hubo 547 muertos más.

Estas apreciaciones corresponderían al transporte automotor en general, pero no mencionan que una de las causales es la ausencia del ferrocarril. Con respecto a lo territorial, el Ombudsman Eduardo Mondino sí señala como nosotros y con fuerza, la catastrófica ausencia del ferrocarril por toda la geografía nacional. Esa retirada, trajo consigo que el ferrocarril dejaba de ser un elemento integrador y vertebrador de las economías regionales, comunicación y cultura, privación grave que ha generado una despoblación nacional, cuestión graficada en casi 870 pueblos fantasmas.

Siniestros ferroviarios

Por otro lado, verificamos a través de estudios basados en la experiencia de la accidentología del transporte ferroviario, que estas investigaciones nos marcan la tendencia del crecimiento de los siniestros ferroviarios, tanto en los trenes suburbanos de pasajeros concesionados, como de carga por falta de mantenimiento preventivo integral, a pesar de los abultados subsidios otorgados a los primeros y los no pagos de cánones de las concesionarias de trenes cargueros.

Debemos señalar que las infraestructuras ferroviarias y viales son cada día más obsoletas, no hay mejoras, cuestión que encarece fletes, pasajes de corta, media y larga distancia, a pesar de los abultados beneficios que les otorga el gobierno nacional.

Los accidentes de trenes dejan 1,5 muertes por día. La cantidad de personas arrolladas por trenes totalizaron 1.591 entre 2003 y 2005, lo que representa un promedio de un caso y medio de muertes por día, sólo en los ferrocarriles del área metropolitana (Gran Buenos Aires), concluyó un informe de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), que alertó que ‘estos hechos resultan traumáticos para los trabajadores ferroviarios’.

De acuerdo al análisis, existen ‘signos que se manifiestan y que se vinculan con el Trastorno de Estrés Postraumático en maquinistas de trenes que han participado en arrollamientos de personas y vehículos’.

La muestra sobre la cual trabajaron los investigadores de la SRT estuvo compuesta por 201 trabajadores maquinistas, de los cuales el 47 por ciento son conductores de Diesel; 27 son ayudantes; y 26 son de trenes eléctricos.

Según la información provista por los encuestados, el promedio de edad es de 42 años y el promedio de antigüedad en el trabajo es de 18 años. Todos los entrevistados participaron en al menos un arrollamiento. Antes los maquinistas o conductores trabajaban 8 horas como máximo, luego eran relevados. A la flexibilización laboral hay que sumarle el abuso patronal más la complicidad sindical, que trae como consecuencia el Trastorno de Estrés Postraumático. Todo esto se oculta. Las estadísticas mienten y la mentira se enseñorea.

Los sindicatos

El espectro gremial, en forma integral ya sean gremios ferroviarios o del transporte automotor, se ha sumido en un profundo silencio. Ya sean comisiones directivas, ejecutivas, de reclamos, cuerpos de delegados, igualmente son responsables de los silencios.

En el caso del accidente que nos ocupa, desde los medios de comunicación, o de los órganos oficiales, en este caso del gobernador de la provincia de Buenos, en forma imprudente han optado por buscar y encontrar un culpable: el chofer del colectivo. Toda la condena a él. A la hoguera con el hereje. Y su sindicato calla. El gobernador hipócritamente compungido eludió su propia responsabilidad.

Debo preguntarme ¿Cuántas horas trabaja un chofer de larga distancia? ¿Qué responsabilidad tiene la empresa por los aprietes y la corrupción generada a través de las horas extras? Estas son una dádiva que debe aceptar el trabajador porque peligra su situación laboral y porque está necesitado. Sabe, además, que nadie lo protege, ni la ley, ni el Ministerio de Trabajo, ni su sindicato. Es un trabajador desamparado. Que sí, que le caben responsabilidades, pero no la demonización por su error. El agotamiento, y está probado, hace cometer errores graves al final de su jornada. En ese lapso ocurren los accidentes más graves.

El Sistema Nacional de transporte está colapsado, los chóferes, maquinistas son súper explotados. No han un Plan Nacional de Transporte, ni una ley del transporte. Porque no hay un proyecto de Nación. Sólo anuncios ya dichos en otras oportunidades. El proyecto del tren bala a punto de naufragar, no por un razonamiento racional del Poder Ejecutivo, sino porque los banqueros no están dispuestos a otorgar un crédito blando para ese emprendimiento faraónico. Que contrariedad. A pesar de haber tocado la campanita en Wall Street y de haber cantado loas al capitalismo en la Universidad de Columbia, esto lo hizo la actual presidenta, le niegan el crédito.

Volviendo al accidente… las muertes no tienen remedio, sobre sus seres queridos sobreviene el dolor y el pedido de justicia.

Desde los estamentos oficiales en convivencia y connivencia con los empresarios del transporte automotor, entregarán a las fauces del león, como en el circo romano, a los conductores. Los maquinistas del tren soportarán el estrés postraumático y se sumarán a la larga lista de maquinistas que sufren un accidente como este.

En cuanto a los medios de comunicación, ignorantes, sin conocimiento real del tema, sin elementos contundentes, volverán a repetir las mismas barbaridades que se escucharon en el día de la fecha… fustigando y buscando solamente en los conductores y la falla humana a los responsables.

Simplemente porque estos medios de comunicación con estas empresas tienen intereses económicos en común.

Los sindicatos, con el simple aumento de salarios, se complacen… lo que les pase a los trabajadores, sus reivindicaciones, los derechos y todo lo digno de la vida laboral ha quedado en el recuerdo de otros tiempos históricos, cuando el movimiento obrero argentino, peleaba, luchaba, ganaba y era derrotado, pero dignamente.

Simplemente, todo esto provoca un profundo dolor… callarse es acordar… dicen los hermanos mexicanos: más vale el grito del amigo que el silencio del enemigo.

* Argenpress
* http://www.argenpress.info/nota.asp?num=052818&Parte=0

Leave a comment

Filed under Blogroll, economy, News, Projects, Resistance

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s