Arthur Koestler: Fragmento del diario de N.S. Rubachof:

“¿Con qué derecho nosotros, los que desaparecemos de la escena, miramos a los Gletkin con tanta altanería?
Los monos debieron reírse cuando el Neanderthal hizo su aparición sobre la tierra. Los monos,altamente civilizados, se lanzaban graciosamente de rama en rama; el hombre de Neanderthal era torpe e inclinado hacia la tierra. Los monos, satisfechos y apacibles, vivían en una atmósfera de refinados juegos o buscaban sus pulgas con recogimiento filosófico; el Neanderthal iba por el mundo con pesadas zancadas, dando golpes de maza en torno suyo.Irónicos, los monos se divertían mirándole desde lo alto de la copa de los árboles, y arrojándole nueces. Algunas veces, se estremecían de horror. Ellos comían con pulcritud y delicadeza frutos y plantas suculentas; el Neanderthal devoraba carne cruda, mataba animales y a sus semejantes. Derribaba los árboles que siempre habían estado allí, desplazaba lasrocas de su posición inmemorial, transgredía todas las leyes y todas la tradiciones de la jungla. Era grosero, cruel, desprovisto de toda dignidad animal…, desde elpunto de vista de los monos cultivados, y representaba un bárbaro retroceso de la historia. Algunos chimpancés que aún viven, levantan siempre la cabeza con aire despectivo al ver un ser humano…”

*Rubachof es, en la novela de Koestler, la síntesis de las vidas de varios hombres que fueron víctimas del Proceso de Moscú.

*Koestler, Arthur, El Cero y el Infinito, ED Destino S.L., Barcelona 1954, pp 250

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