September 11, 2008...5:05 pm

Marichuy: Sobre borracheras, poder y odios. Entre Chabrol y Baudelaire

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Hace tiempo vi una película llamada L’ivresse du pouvoir (La comedia del poder)*, que trata sobre un caso legal relacionado con el tráfico de influencias entre miembros de la alta burocracia francesa y poderosos empresarios, quienes son llevados al banquillo por una audaz y honesta juez [el sonado affaire de la empresa petrolera Elf]. Desde el título –sobre todo su original en francés-, el film me sedujo y no pude evitar encontrar un paralelismo con lo que sucedía aquí en nuestro país… y lo que me faltaba por ver. Eran los primeros meses del gobierno de Calderón, con los panistas y asociados ensoberbecidos por haber “derrotado” al “Peligro para México”; encarrerados en su siembra de vanas ilusiones, al tiempo que divisiones, descalificaciones y odios, en un enfermizo afán para desacreditar al enemigo político “vencido”.

Año y medio después, parece que continuara viendo L’ivresse du pouvoir… pero en su remake mexicano: Calderón y sus asociados siguen cegados en su embriaguez de poder, sembrando mentiras, miedos y paranoias; sin darse cuenta de lo errados que están, porque a diferencia de la jueza protagonista del estupendo film de Chabrol, a ellos lo que les importa es la imagen de la justicia… no hacerla. Y viendo todos sus despropósitos y afanes inciertos, me reencuentro con este poema de Charles Baudelaire… como mandado a hacer.

El tonel del odio**

El Odio es el tonel de las pálidas Danaides;

la Venganza delirante de brazos rojos y fuertes,

se ha complacido en precipitar en sus tinieblas vacías

grandes cubos plenos de sangre y de lágrimas de los muertos,

El Demonio hace hoyos secretos en esos abismos,

por donde huirían mil años de sudores y esfuerzos,

aunque ella lograra reanimar sus víctimas,

y para oprimirlas resucitar sus cuerpos.

El Odio es un ebrio en el fondo de una taberna,

que siente siempre la sed nacer del licor

y multiplicarse como la hidra de Lerna.

-Mas los bebedores felices conocen a su vencedor,

y el Odio es consagrado a la suerte lamentable

de no poder jamás dormirse bajo la mesa.

* L’ivresse du pouvoir [La comedia del poder]. Dir. Claude Chabrol, Francia-Alemania, 2006; con Isabelle Huppert, François Berléand, Patrick Bruel, Robin Renucci.

** Charles Baudelaire. Las flores del mal. Spleen e ideal. Ed. Lozada Océano, Barcelona 1998, pág. 137

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