Europa, que en su día colonizó Africa durante décadas, ha vuelto a dirigir su atención al continente negro después de años de ostracismo. Tras un retraso de siete años, la segunda cumbre UE-Africa se celebrará finalmente entre los días 8 y 9 de diciembre, con el objetivo europeo de establecer una nueva relación con sus antiguas colonias.
Revolución estratégica en Africa
Louis Michel, comisario de la Unión Europea para las relaciones con Africa, el Caribe y los Estados del Pacífico, declaró el viernes en un discurso titulado ‘Europa y Africa: La asociación indispensable’ que se debe crear una ‘revolución estratégica’ que modifique la naturaleza de las relaciones entre ambos continentes. Para ello, Michel propuso una nueva asociación ‘amplia, ambiciosa y sostenible’ basada en un equilibrio en el reparto de responsabilidades entre socios con las mismas obligaciones y derechos. José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, brazo ejecutivo de la UE, expresó su deseo de convertir a Africa en ‘una prioridad’ de las relaciones exteriores, y describió la cumbre como un acontecimiento de gran importancia y un ‘nuevo punto de partida de las relaciones entre los dos continentes’. Barroso instó a ‘modificar de forma radical nuestros acercamientos respectivos, alejándonos de la relación donante- beneficiario para crear una verdadera asociación basada en intereses comunes y en la lucha por superar juntos los desafíos globales’. Michel se hizo eco de las palabras de Barroso y afirmó que la cumbre debe ser entendida como una plataforma de lanzamiento que inaugure una nueva era en las relaciones y ‘ponga fin a una relación enraizada en el conservadurismo y, en ocasiones, en el prejuicio de ambas partes’. Para el diplomático, el encuentro bilateral debe marcar el comienzo del reconocimiento de las verdaderas oportunidades que están en manos de ambas partes’.
Motivos del cambio
Europa ha vuelto a descubrir la importancia geoestratégica de Africa en el proceso de globalización coincidiendo con una mayor dependencia en las importaciones de energía. A medida que el mundo cambia bajo la influencia combinada de la globalización de la economía y de la ‘multipolarización’ del poder, Africa ‘está evolucionando y cambiando más que otras regiones del mundo’, indicó Michell. El comisario dividió los desafíos en económicos, estratégicos y de seguridad y políticos, subrayó que estos desafíos convierten el cambio de relaciones en una prioridad para Europa. La globalización de la economía ha reflejado en una gran determinación de las potencias económicas para acceder a los vastos recursos africanos con el objetivo de continuar su expansión. Africa desempeña un papel crucial en la nueva geopolítica energética, empujada por la ingente demanda de petróleo y gas, dado que cuenta con el diez por ciento de las reservas de crudo del mundo y ha asumido una importancia estratégica en la carrera por los campos de crudo y por la diversificación de las fuentes de suministro. Africa se ha convertido también en el escenario de los desafíos globales estratégicos y de seguridad, dado que la pobreza, el terrorismo y el tráfico ilegal continúan constituyendo graves problemas en el continente. Michel destacó que las grandes potencias como Estados Unidos, India y Brasil ‘han convertido en la actualidad a Africa en un gran tablero’ en el que están tomando posiciones. ‘Estados Unidos ha vuelto con fuerza a Africa como parte de su visión global estratégica’, anotó.
Desafíos en mejora de vínculos
‘Europa ocupa una posición única, cara a cara con Africa, dada su situación geográfica y su historia, que ha dejado un legado común multifacético’, destacó Michell, pero la UE y sus estados miembros ‘no parecen estar aprovechando esta posición privilegiada”. Michel citó la actitud de los miembros del bloque europeo, el pesimismo que rodea a Africa a ojos de Europa y la actitud de los propios africanos. Explicó que la herencia colonial y el instinto de poder crearon una situación en la que algunos estados forjaron fuertes vínculos bilaterales con Africa, lo que ’sólo complica ya de por sí difícil posición de Europa como socio global de Africa’. En Europa prevalece un pesimismo respecto a Africa, ‘no sólo en los círculos de poder, sino también entre la opinión pública’. Según Michell, el continente sigue siendo visto como un ‘problema’ por los europeos. Por su parte, los líderes africanos insisten en que ‘Africa ha dejado de ser el dominio privado de Europa’ y critican a sus socios europeos por sus medidas precavidas en exceso y centradas en el pasado.

1 Comment
May 14, 2008 at 1:02 am
Me sorprendo cada vez que leo ultimamente que Sarkozy quiere reevaluar las relaciones entre Francia y sus excolonias. Yo diría revalorizar. Los recursos que ofrece África no son nada despreciables en medio del actual sistema de relaciones internacionales. Tengan en cuenta, que después de un periplo en 2007 por antiguas colonias francesas, no dejó Sarkozy de visitar Angola, y observar con mucho cuidado la influencia de China en el negocio petrolero angolano.
No vuelve a poner su atención en África, porque nunca Europaa ha quitado de su mirada los recursos y las ventajas económicas que le ofrece el mundo que se abre más allá de las costas mediterráneas africanas.
Abubacar Fofana
Prof.Historia de África
aleon@ipichcb.rimed.cu
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